Cristina Fernández de Kirchner firmó hoy el decreto nº 850/12, que se reproduce a continuación:
Visto el expediente del registro del Ministerio de Defensa número 15.099/10 y lo propuesto por el Ministerio de Defensa, y
CONSIDERANDO
Que por el expediente precitado tramita la propuesta para el ascenso post mortem al grado de General del Ejército al Coronel Felipe Varela.
Que Felipe Varela nació en el año 1819, en el pueblo de Haycama, en el Departamento Valle Viejo, en la provincia de Catamarca, hijo del caudillo federal Javier Varela y de Doña Isabel Rearte.
Que en lo que concierte a su trayectoria militar, perteneció al Ejército de la Confederación Argentina, llegando a desempeñarse como Segundo Jefe de Regimiento 7 de Caballería de Línea. A mediados de 1862, Felipe Varela ya tenía el grado de Coronel (v. Sabsay, Fernando; Caudillos de la Argentina, pag. 381, Ed. El Ateneo. Buenos Aires, 2002).
Que la figura de Felipe Varela está signada por la doble condición de militar y político, unidas inextricablemente en las largas guerras civiles de la Argentina del siglo XIX .
Que en su trayectoria política insistió en levantar las banderas de un federalismo asentado en los derechos provinciales contra el centralismo porteño. Junto con esta perspectiva federal, Varela también sostuvo, con ideas y en la batalla, su férreo rechazo a la injusta Guerra de la Triple Alianza de los Gobiernos de la Argentina y Uruguay, y del Imperio de Brasil contra la República del Paraguay.
Que su rebelión federal se fundamentó en el mismo autonomismo de las provincias y las regiones argentinas, y de las naciones americanas en contra de políticas que ya subordinaban a las naciones el continente a la política expansionista y hegemónica del Imperio Británico.
Que su proyecto de Unión Américana recogió la perspectiva continentalista de Simón Bolívar y de José de San Martín. Así en el manifiesto, con ese nombre del primero de enero de 1868 proclamaba: “Soldados Federales: Nuestro programa es la práctica estricta de la Constitución jurada, el orden común, la paz y la amistad con el Paraguay y la unión con las demás Repúblicas Americanas” (V. Ortega Peña, Rodolfo, y Duhalde, Eduardo Luis; Felipe Varela . Pag 535. El bloque editorial, Buenos Aires. 1992.)
Que por lo tanto corresponde rescatar, en torno a la figura de Varela, esas dos ideas, la de “República Federal”, por un lado, y por el otro, la voluntad y la aspiración de la unión y de la solidaridad americana. En este contexto, reconocer su mérito y empeño político y militar, ascendiéndolo al grado de General del Ejército, cumple un propósito pedagógico para las nuevas generaciones de oficiales de las Fuerzas Armadas, y aplica con justicia la finalidad de igualar sus méritos frente a otros soldados de su tiempo.
Que el servicio permanente de asesoramiento jurídico del Ministerio de Defensa ha tomado la intervención que le corresponde;
Que la presente medida se dicta en uso de las facultades otorgadas por el artículo 99, incisos 1, 12 y 13 de la Constitución Nacional
Por ello
La Presidenta de la Nación Argentina decreta:
Artículo 1º: Promuévase al grado de General del Ejército post mortem al coronel Felipe Varela.
Artículo 2º: Remítase al Honorable Senado de la Nación a los fines de su acuerdo respectivo.
Artículo 3º: Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro oficial.
Breve Biografía
Felipe Varela, hijo del caudillo federal Javier Varela y de Doña Isabel Rearte, nació en el pueblo de Huaycama, departamento Valle Viejo, provincia de Catamarca, en 1819. A los 21 años de edad asistió a la muerte de su padre en el combate librado el 8 de septiembre de 1840 sobre la margen derecha del Río del Valle, entre las fuerzas invasoras de Santiago del Estero y las de Catamarca.
En 1862, se unió al Chacho Peñalosa en su sublevación contra las autoridades nacionales de Buenos Aires. Entre 1867 y 1868 Varela fue gobernador de Catamarca y tuvo influencia en las políticas de las provincias vecinas, en especial en Salta y Jujuy. Murió en 1870 en la localidad de Tierra Amarilla, en la absoluta miseria acompañado de unas pocas personas.
Tras su muerte, las fuerzas sociales que lo habían combatido organizaron una campaña de silenciamiento alrededor de su figura,.
Con esta decisión, se reivindica el valor que Varela tiene en el Proceso Histórico y Político Argentino, entre quienes han concebido allá por los albores de la organización institucional argentina una concepción de identidad Federal, Nacional y Latinoamericana.