“Este es el tercer año que ando por acá, pero es el primero que me presento solo, ya que antes lo hacía con otros artesanos; estoy presentando trabajo en Telar María en lana de llama, lana de oveja y lana industrial”, se presentaba en sociedad este catamarqueño por adopción.
En cuanto a las razones por las que recaló en nuestra provincia para buscar un futuro, Darío dijo: “La vida me trajo hasta acá, y el oficio me vino desde que nací; soy artista y el telar lo encontré aquí en Catamarca y me dedico a hacer algo artesanal con el telar”.
“En mi provincia era artista plástico”, comenzaba comentando Darío Petratis, y continuaba: “acá encontré el telar y me enamore del telar”, manifestaba orgulloso de su talento.
Sobre cómo se hizo amante del telar, el artesano nos dijo: “Lo aprendí viendo a una señora y quise aprender a hacer tapices, aprendí tapices y me pase a los ponchos y las mantas, porque la gente no paga el tiempo que lleva hacer un tapiz, no te pagan el tapiz sino el tiempo”.
Los materiales son fáciles de encontrar, y Darío nos comentó: “Me manejo con un local, ellos me proveen el material”.
Por su parte y en cuanto al trabajo que realiza, mucho más moderno que los tradicionales trabajos en este tipo de telar y material: “Estamos tratando de hacer algo más artístico, mezclando lo artesanal con lo artístico”
“Yo vendo, mantas, ponchos y ruanas”, comenzó diciendo el artesano en este tramo de la charla y después continuó: “Me está yendo bastante bien, empezó bien y ahora bajo un poco pero las expectativas son buenas para el fin de semana esperemos que se venda mejor, pero esta buena la experiencia y esta buena vivirla”.
Sobre el significado que tiene para él la Fiesta del Poncho, nos dijo: “Es un evento muy poderoso, a nivel argentino es muy importante, reúne a gente de todas las provincias y está muy bueno”
En cuanto al contacto con la gente y las ventas, Darío nos dijo: “hay buena devolución por parte de la gente y se está ampliando el tema del mercado, y los turistas son los que compran más los locales por ahí preguntan se interesan pero no son de comprar mucho”.
Una elección de vida tejida en telar, Carmen Romano (Capital)
Carmen Romano, es una experimentada artesana del telar, no tan solo con el oficio propio sino también enseñando y dejando algo de todos sus años de experiencia a sus alumnas y alumnos.
La historia de esta santamariana que llegó a nuestra capital con sus hijos para tratar de darles un futuro mejor, es muy rica y la cuenta para nosotros.
“Yo en realidad soy de Santa María, hace 11 años que estoy en Catamarca, por una funcionaria que me conocido en Cosquín y me trajo para acá para la Capital y ella me trajo para que diera el curso de tejido en telar rustico y el hilado con ruana”, comenzaba la charla esta artesana catamarqueña.
Pero su historia tiene más para contar: “Después me quede viuda con dos hijos y decidí venir a la capital para un mejor vivir, para que mis hijos estudien; así que estuve dos años capacitando en una escuela”.
“Después empecé a trabajar de nuevo sola a trabajar con el telar y bueno acá estoy; tengo un pequeño micro emprendimiento, desde hace un año; y a la vez estoy dando cursos de capacitación, del ministerio de desarrollo social tenemos como 40 alumnas y bueno acá estamos exponiendo”, nos comentaba Doña Carmen.
En cuanto a los años que es parte de la fiesta de los catamarqueños, Romano, nos dijo: “hace doce años que estamos acá en el Poncho, siempre en telar rustico, en lana de oveja y bueno ahora vamos a empezar con la vicuña con los certificados que hemos comprado para poder comenzar con ese trabajo”
“Todo el trabajo lo hago yo desde el lavado, deshebrado, el hilado, y bueno va al telar y después va a la prenda, hasta el teñido de la tela, todo hago yo”, contaba acerca de su oficio llevado a modo de vida.
Pero a pesar de los años y la tradición Doña Carmen, realiza prendas contemporáneas: “nosotros estamos haciendo como la moda actual pero con la técnica de nuestros ancestros, no hemos perdido la técnica del hilado y los modelos si son actuales”.
“Las prendas que estamos haciendo, por ejemplo, tenemos chalecos con media manga, ponchos, túnicas que le pusimos el nombre de unos norteños, porque no quiero perder mis raíces y tenemos ponchitos con bolsillos otros con pompones, también tenemos con algodón que también tejemos para el verano, caminos de mesa individuales, bolsitos y boinas que están saliendo ahora”
En cuanto a cómo encuentra en este año la fiesta de los catamarqueños: “Este año la veo muy bien organizada, la mejor atención para nosotros, nos han cuidado muy bien”.
“Para mi es algo muy lindo, porque podemos estar todos los años, mostrando lo que hacemos porque todos los años, podemos sacar una técnica nueva, ver cómo podemos hacer para ofrecer algo mejor para los turistas y ofrecer lo mejor”, nos comentaba por último la artesana de Santa María, pero que ahora vive en el Barrio Eva Perón.
Tradición familiar, entrelazada en simbol, Walter Santos (Santa María)
Sin lugar a dudas, el ser y sentirse artesano para muchos, viene desde la cuna y por una herencia familiar que data de muchos años. Este es el caso de Walter Santos, un artesano de la ciudad de Santa María, que siempre que puede está en la fiesta de todos los catamarqueños.
Walter comienza la charla diciendo sobre su oficio de cestería en simbol: “Es herencia familiar mi abuelo se la paso a mi papa y bueno el a mí, somos algunos no todos los que estamos trabajando en esto”, decía el artesano “Calchaqui” y continuaba: “Si es una familia conocida en Santa María la que hacemos estas artesanías”.
“Yo como soy joven hace como seis años que vengo a la Fiesta del Poncho, y siempre es un orgullo venir a la fiesta del poncho”, sentenciaba Santos.
En cuanto al material con el que trabaja desde que tiene uso de razón, el artesano nos dijo: “Este material es originario de Santa María, de los Valles Calchaquíes, ya sea de Salta, Tucumán o Catamarca en esas tres provincias en nuestra región, se lo encuentra en rio secos en médanos y los traemos de allá y lo traemos para acá”.
Sobre los productos que ofrece a los turistas y visitantes de la fiesta, Walter, dijo: “Bueno yo tengo todos utilitarios, canastos para el mate, canastos para el mercado, paneras, canasta para la fruta, porta espejos y cuchas para el perro”, decía el artesano y cerraba: “Intento traer variedad para que la gente que no te compra pueda apreciar lo que uno hace, no?”
Del material con el que trabaja, Santos dijo: “Si es un material muy flexible, noble que se adapta para que uno lo pueda trabajar en diferentes formas”.
En cuanto a cómo ve hasta este momento a la fiesta del Poncho, el santamariano dijo: “La veo bien organizada, está viniendo bastante gente, la gente viene y pregunta algunos compran otros no, pero está todo bien; los que más compran son los dos, porque lo que yo vendo por lo general la gente lo usa, porque es para el fin de semana para salir a pasear, ir de picnic o ir al mercado, porque es un producto útil y yo vi que lo compran turistas como la gente local”.
Por su parte en cuanto al significado que tiene esta fiesta para él, que hace seis años que viene, Walter nos dijo: “Significa estar en casa, porque yo que salgo a todos lados del país a representar a Catamarca, en todo tipo de ferias, estar en el Poncho es mostrar a todos los que sabemos hacer para todos los que nos visitan como a los catamarqueños, es un orgullo mostrar al país, lo que uno hace como catamarqueño”.
De las expectativas para lo que resta de la muestra Santos, no comentó: “Buena yo de los siete años que vengo el stand me queda sin nada, y trabajo para reponer la mercadería y ofreciendo a la gente lo que uno hace del corazón”.
Raquel y Simona Delgado (Belén)
Estas hermanas tejedoras llegan desde nuestro vecino departamento Belén, trayendo por 35 años consecutivos el calor de sus tejidos.
Como lo hacen desde hace muchos años, ellas traen todo el tejido que lo elaboran en sus telares, hilando, ovillando, y tejiendo han creado por tantos años sus ponchos, ruanas, bufandas de vicuñas, de lana de oveja y llama, colchas, dándoles los colores con tiñes naturales de la cebolla y granada.
Desde que son unas niñas su madre y su abuela les enseñaron a hilar y a tejer, sus propios ponchos y vestimentas, así siguieron en la vida, tejiendo.
El arte de tejer es lo maravilloso que tienen en su vida, trayéndoles recuerdos de su infancia cuando, tejían con su madre, se les llenan los ojos de recuerdos y anhelos. En el stand de estas dos tejedoras, una gran cantidad de personas que admiran sus trabajos.
Agradecen a la Minera Alumbrera, por darles una gran ayuda para poder participar en la 42° Fiesta Nacional del poncho. Y también quieren agradecer a la dirección de artesanías por darles este lugar donde pueden exhibir sus trabajos cada año.
Aida y Francisco Álvarez (Belén)
Siendo y un matrimonio por más de 45 años, han trabajado mutuamente en el telar siendo compañeros en este camino del arte.
Aida desde muy pequeña su madre le enseño a hilar y a tejer, siendo ella quien le enseñe a su marido, para ser cómplices de esta travesía en sus vidas.
Participando por más de 27 años consecutivos de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, traen desde su querida Belén, los tejidos que producen de Lana de Oveja y Llama, estas rusticas prendas que traen cada año, las presentan con gran cariño.
Confeccionan una gran variedad de tejidos, como ser Ponchos, Ruanas, Bufandas, chalecos, Boinas, todas teñidas con productos naturales.
Francisco da un gran espectáculo en la fiesta, en su propio stand hace una demostración de hilado para las personas que visitan todos los días.
Como artesanos están muy agradecidos de la oportunidad que les dan cada año, y se sienten muy orgullosos de ser parte, de esta Fiesta del Poncho.
De tradición en Tradición, por siempre el Simbol, Ana María Santos (Capital)
Aprendió su oficio ya que es una tradición familiar, siendo de jovencita comenzó a trabajar con el simbol, tejiendo con sus manos la paja, la que ella misma busca en el campo. La corta y separa de los dos colores que posee, y luego comienza a producir.
Sintiendo ese perfume a la paja que es tan inigualable, con solo pasar por su stand, dan ganas de pararse y admirar, sus trabajos que está exponiendo.
Desde hace 12 años participa de esta fiesta nacional e internacional del poncho, y como todos los años la observamos en su stand tejiendo canastos, y mostrándoles a los catamarqueños y turistas lo que logra realizar con tanto cariño.
Siendo una artesana desde muy niña, valora muchísimo el trabajo de todos que participan cada año en esta fiesta, sintiendo de orgullosa, de poder ser parte del mismo.
Ella y su familia han hecho de este poncho, una tradición que se encuentren todos sus trabajos, como siempre realizan, canastos, floreros, paneras, espejos, canastillas, fruteras, intercalando los dos colores de la paja, hacen de este material tan noble como el simbol, hermosos productos.
Seguramente esta tradición nunca se cortara, y seguirán por siempre con su presentación en todas las Fiestas que se realicen en Nuestra Querida y Hermosa Catamarca.