Desde las “62 Organizaciones Peronistas” de Catamarca elegimos esta frase para recordarla a “Evita”, como únicamente la llamaban sus “descamisados”, porque simboliza un mandato irrenunciable. ¿Quién se puede oponer al bienestar de los trabajadores?, o a que haya cada vez más dignidad para los humildes, y de esa forma hacer cierta la grandeza de la Nación, como quería Juan Domingo Perón.
Es que Evita imaginaba y aspiraba a una Argentina GRANDE, con argentinos FELICES, dos objetivos que todavía siguen incumplidos mientras en la Argentina, como en nuestra Catamarca, hayan desocupados y excluidos.
Felizmente, en el país, como ahora en nuestra provincia, se da en esta oportunidad la generosa coincidencia histórica de estar compartiendo gobiernos con el mismo signo político, que es el que nos legara Perón a través del Justicialismo, cuando surgiera revolucionario para cambiar los tiempos de la opresión sobre los desposeídos, y popular para comprender sobre todo las necesidades del pueblo.
De allí, que hoy más que nunca, los argentinos, y en particular los catamarqueños, debemos aprovechar la fuerza de ese mandato para que en nuestra provincia haya cada vez más trabajo, que se profundicen los anteriores procesos de desarrollo, y sin renunciar a la promoción industrial procuremos nuevas alternativas productivas con la minería, la agricultura, la ganadería, el turismo, o cualquier otro método de crecimiento y transformación que signifiquen progreso y bienestar para todos los catamarqueños.
Debemos asumir, que junto al desempleo, la inseguridad y la drogadicción, también en parte “hijas” de la misma causa: la falta de expectativas laborales, figuran hoy entre las principales preocupaciones de los catamarqueños. Son realidades angustiantes que podremos modificar si primero admitimos su existencia, para desde el dolor de la experiencia intentemos las correcciones certeras que nos permitan superarlas.
La educación y el trabajo son las primeras herramientas a las que deberemos acudir en busca de esos cambios que anhelamos, sin dejar de lado los preceptos doctrinarios del justicialismo, basados en un pensamiento profundamente nacional, popular, humanista y cristiano. Con esas ideas y hasta con probada militancia existen muchas mujeres y hombres de Catamarca, compañeras y compañeros, que todavía no han sido convocados por el gobierno de la provincia, al que elegimos y aspiramos peronista, por la manera práctica y decisiva con que el justicialismo entendió y alcanzó en su momento las grandes soluciones para la Nación. Catamarca debe dar las certezas de una provincia justicialista, para garantizar la felicidad y el bienestar de todos los catamarqueños.
Y para cerrar esta reflexión que se nos ocurrió en el recuerdo del día en que la Argentina perdió a una de sus más grandes figuras históricas, los trabajadores peronistas de Catamarca queremos profundizar en el mensaje de Evita, cuando ella nos dijo: “Yo no quise ni quiero nada para mí. Mi gloria es y será siempre el escudo de Perón y la bandera de mi pueblo. Y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria”.
Roberto Antonio González
Secretario General 62 Organizaciones Peronistas de Catamarca
Víctor Hugo Uriarte
Sindicato Prensa
Pedro Armando Carrizo
Delegado Regional C.G.T. Delegación Regional Catamarca