Este proyecto aborda una problemática que se ha tornado moneda corriente en los establecimientos escolares de la Argentina y que afecta a un gran número de niños y adolescentes que se ven vulnerados en sus derechos como personas y como estudiantes, además del grave daño físico, psíquico y emocional que estas conductas de violencia escolar les provoca y que traen aparejadas serias secuelas para el resto de sus vidas, incluso con decisiones drásticas como en algunos casos se han dado.
Con esta iniciativa, se prevé que el Estado a través de los organismos que integran el sistema educativo conjuntamente con los directivos de los establecimientos educacionales del país tomen las riendas sobre este tema y se involucren como responsables también, más allá de las conductas particulares de los alumnos dentro de las escuelas, y se implementen acciones conjuntas para tratar de paliar este tipo de violencia que los niños y jóvenes estudiantes argentinos no pueden padecer bajo ningún concepto, bregando por una educación sana, libre y justa.