Poco empeño para defender a Brizuela del Moral

Dirigentes, legisladores o ex funcionarios no inundaron las radios ni los diarios. No se sabe que se prepare una marcha o alguna otra movida para reivindicar su figura; nada. Salvo el faltazo a la sesión de ayer en la Cámara Baja, que sirvió de escusa para que varios legisladores radicales se fueran a sus casas bien temprano, no hubo mucho empeño en defender a Brizuela.
jueves, 16 de agosto de 2012 00:00
jueves, 16 de agosto de 2012 00:00

Módico, como todo lo que Eduardo Brizuela del Moral es capaz de producir, su imputación por un faltante millonario de cuando ejercía la gobernación no produjo una gran movida política. Vaya uno a saber porqué.

Es decir, cualquiera hubiera esperado otra cosa: solicitadas en todos los medios escritos, acampes en sedes judiciales, marchas de silencio, dirigentes partidarios y legisladores haciendo cola para entrar en los estudios radiales para defender la honra mancilladla, pero nada, o mejor dicho, bien poco de eso sucedió luego de que Fiscalía de Estado presentara una denuncia penal contra el ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral y parte de su gabinete por las irregularidades descubiertas en las Cuentas de Inversión (CI) de 2008 y 2009.

Arnoldo u Oscar Castillo no necesitaron ninguna movida política para su defensa, porque a ellos los sucedió el propio Brizuela del Moral, pero los pataleos de protestas fueron más importantes que estos de ahora, cuando por ejemplo, se les reprochó la “desaparición” de los primeros 100.000.000 millones de pesos que dejó en concepto de regalías la minería. Fue el propio Brizuela del Moral, en su primer discurso como gobernador ante una asamblea legislativa el encargado del reproche. Oscar, debe recordarse, más otros compinches políticos, saltaron de sus butacas cuando lo escucharon y salieron del salón auditorio donde se realizaba el acto.

Otro gobernador que debió soportar un ultraje, pero con más dignidad claro, fue Ramón Saadi. Muchos recuerdan impresionados todavía ese aluvión zoológico que defendió a Saadi de las garras de la justicia castillista que lo hostigaba citándolo absurdamente a distintas sedes judiciales. No hablemos de los dirigentes que se las rebuscaban para defenderlo como podían y por donde fuera.

Pero en este caso que le toca vivir a Eduardo Brizuela del Moral, nada o bien poco de eso pasa. Salvo Mamerto Acuña, que ejerce una defensa interesada, porque si la causa prospera él también liga, no hubo mucho empeño en defender al ex intendente  rector de la UNCA. Solo unos pocos minutos de Juan Pablo Millán y Rubén Herrera, pero nada ni nadie más.

De Juan Acuña no se sabe ni el paradero, aunque se descuenta que millonario y desinteresado de los avatares que le tocan sufrir a quien lo hizo ministro cuando llegó a la gobernación;  Catalina Krapp, Juana Fernández y Marta Grimaux de Blanco, Stella Sartor de Zurita nada, ni señales de vida. Esperanza Acuña Eduardo Galera o Mario Perna ni mu, tampoco nada. Marta Torres de Mansilla, Humberto Rebellato, Arturo Aguirre, nada de nada. De los Celestes, Zitelli o Kaminsik no conviene esperar mucho, ni pensar que puedan financiar una solicitada; nada de nada.

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