A los dirigentes del radicalismo catamarqueño les convendria poner el oido en lo que dice la comunidad sobre la calidad de la gestion de gobierno del FCS; no a todos claro, porque hay algunos sectores enrolados en la disidencia que están en lo cierto en cuanto al proceder de varios que ahora son denunciados o detenidos.
Según los resultados de la encuesta que venimos presentando por parte, es contundente sobre el grado de corrupcion de las gestiones anteriores, que culmino con Eduardo Brizuela del Moral a la cabeza.
Para el 67,8% de los entrevistados, recordemos que fueron cerca de 700 en toda la provincia, el gobierno de radical que termino en diciembre pasado fue “bastante” o “muy” corrupto. El cuadro ilustrativa que acompaña esta nota no nos deja mentir.
Para salvar el honor, podria decirse, si es que acaso es posible, solo el 32,1% de los entrevistados consideraron que el gobierno del FCS fue “nada (8,5%)” o “muy poco (23,6%)” corrupto.
Los atribulados radicales seguramente no están de animo para recibir estos datos y es comprensible; sobre todo si se considera que ni siquiera Ramon Saadi cosechó estos indices cuando ceso su mandato en 1991, a pesar de una terrible campaña mediatica dentro y fuera de la provincia. En aquellos tiempos los que acusaban de corrupcion a Saadi no llegaban al 50%, solo el 48,6%. Increible pero cierto.