El Concejo Deliberante era uno de los bastiones de la oposición, que desde el mes diciembre del año pasado copó casi todas las instituciones del Estado provincial. Solo la unidad monolítica de los ediles del bloque del FCS, que empatan en numero con los ediles del kirchnerismo, posibilitó quedarse con la presidencia del Cuerpo.
Pero ayer esa unidad monolítica no fue tal. Dos hombres provenientes del propio radicalismo, Pablo Herrera y Federico Pages, el primero integrante del clan Herrera, sobrinos del ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral, votaron junto al oficialismo, dejando de lado el criterio mayoritario del bloque.
Puede tratarse de la primera y única jugada que complica al radicalismo; pero puede que no. Puede tratarse del inicio de una serie de votaciones producto de acuerdos de los que ya muchos hablan.
Este caso es distinto al de la Cámara de Diputados. Allí varios diputados surgidos de las boletas del FCS (Raúl Guzmán, Cecilia Porta de Salas, Jorge Bonaterra) abandonaron el entente político tras la derrota del 13 de marzo, y se enrolaron sin rubor alguno en el FPV. Salvo Porta de Salas, el resto provienen del peronismo, así fueron presentados durante la campaña.
Pero estos Herrera y Pages son hombres que provienen del tronco radical, jóvenes, con muchos futuro claro; lo que no deja de preocupar en la oposición radical.