En una noche fría pero emotiva, la mandataria estuvo acompañada por el intendente comunal, Jorge Andersch, el ministro de Gobierno Francisco Gordillo; el ministro de Servicios Públicos, Julio Molina y la ministro de Educación, María Julia Acosta, además de legisladores y gabinete municipal.
La obra dio inicio luego de que el intendente declarar la Emergencia vial por el mal estado de esta arteria tan transitada por los vecinos. A partir de allí, se iniciaron los trabajos de levantamiento del viejo asfalto, construcción de cordones cuneta y toda la obra hídrica necesaria en cuanto a cañerías, previo al nuevo riego asfáltico, además de alumbrado público y gaviones de contención.
En su alocución, la mandataria sostuvo que “tratamos de ser un gobierno que camine siempre la provincia, que no se despegue nunca del contacto con la gente; soy una convencida de que cuando los políticos comienzan a alejarse de la gente es cuando empiezan a olvidar para qué están y comienzan a cometer errores”.
“Nosotros consideramos al Gobierno como un lugar donde cuidamos las cosas como si fuera nuestra casa, y empezamos por lo que más necesitamos, y una vez que tengamos lo que necesitamos recién podremos hacer la fiesta de cumpleaños. Lo digo porque cuando uno mira Catamarca y camina las calles de Catamarca y nos piden lo que la gente necesita, nosotros trabajamos para solucionar esos problemas particulares”, agregó.
Sobre la inauguración de la Avenida enfatizó que “estamos trabajando en mejorar la calidad de vida de los catamarqueños, comunicar estas localidades es fundamental. Porque hay que vivir de este lado, y saber que cuando crece el río se quedan del otro lado y no pueden pasar. Queremos un Estado presente en la ciudad y en el interior, y queremos que se sientan acompañados y queremos fortalecer los pueblos, porque creemos en un estado constituido por todos, si entendemos que todos tenemos algo por aportar van a ver que otra va a ser Catamarca”.
Por otra parte, junto con el director de la Inspección General de Personas Jurídicas, Juan Rosales, entregó personerías a ocho instituciones que regularizaron su situación, entre ellas la que nuclea a los artesanos santamarianos.