Con una especie de “cuento del tío político”, el ex gobernador Hugo Mott es “operado” a participar en la conformación de un nuevo frente cívico. Por eso ayer no se animó a negar esa participación, con vistas a las elecciones de renovación parlamentaria del año entrante.
Mott fue consultado directamente en un programa de radio sobre su encuentro nada protocolar con otro ex gobernador, Oscar Castillo, mandamás del radicalismo catamarqueño, empeñado en dotar de una nueva cara al devaluado frente cívico, por el cual aspira a renovar su banca en el senado nacional.
Para esa aventura política, Castillo organiza un relanzamiento del entente que gobernó 20 años la provincia, no con la veintena de fuerzas políticas que antes adherían a cambio de prebendas del Poder Ejecutivo radical, sino que ahora solo concita la atención de este dirigente de origen peronista, pero que está lejos de aportar votos a la UCR.
Con muy poco ingenio, un clásico suyo si se conoce su historial político, Mott se dedico a repetir lo mismo que dijo antes, que fue una reunión de ex gobernadores, que tienen muy buena relación, que coincidieron en un análisis de la situación general de la provincia, y que él, Mott, no podría ni negar ni afirmar nada electoralmente de cara al 2013. (Seguramente Castillo tiene más claridad respecto de su futuro político).