jueves, 10 de enero de 2013
00:00
jueves, 10 de enero de 2013
00:00
De acuerdo a lo que se supo, ese dichoso plan se implementaría para que a nadie le falte el agua potable ni el agua de riego, pero resulta que después de varios millones de pesos extraídos de la cuenta de Regalías Mineras, la gente sigue cada vez con más problemas en la provisión de agua, o por sus cañerías circula un agua que parece café, realmente intomable y sobre todo, peligrosa para la salud.
La gente reaccionó con estupor cuando se supo en las últimas horas, que el nuevo administrador del agua potable será el mismo Giordani que dilapidó los fondos de regalías, en obras faraónicas que no beneficiaron en nada a la comunidad, en una nueva y clara muestra de la desaprensión de la Gobernadora Lucía Corpacci para con este pueblo que además de sufrir los ataques y la impudicia de los de afuera, debe soportar funcionarios altamente sospechados que son de adentro, miembros irresponsables de esta sociedad decadente de valores y códigos.
Lo que se puede extraer de bueno en este contexto, es la separación del cargo de Flavio Vergara que en su cortísima gestión al frente de la repartición, demostró, no solamente ineptitud total, sino absoluto desinterés por las cuestiones de su exclusiva responsabilidad. En realidad, el cargo le quedaba demasiado grande ya que en el recuento de capacidades, se diagnostica que debe volver a su cargo de pinche, por más cuña y acomodo político que posea.
A todo esto, las personas siguen refunfuñando acerca del Plan Director que sólo dejó como saldo, calles destrozadas, los canales entubados, árboles secos y más desertificación en el paisaje y la biodiversidad que crecía a su alrededor.
Sería muy saludable para el nuevo funcionario, que lo vuelva a traer a Claudio Bravo para que explique detalladamente en qué gastó esa cantidad de millones invertidos para nada. Si así no lo hiciera, el pueblo de Andalgalá deberá reclamárselo con justa razón.