El presidente de la Unión Cívica Radical, Amado “Coco” Quintar dijo que “los cargos (que conseguirán por aprobar el presupuesto) no son únicamente para la Unión Cívica Radical sino que deben ser distributivos también para quienes integran el Frente Cívico y Social”.
Fue la respuesta-promesa de la UCR a los curiosos planteos de José Elías Jalil y Víctor Leguizamón, dueños de los sellos de los partidos Celeste y Blanco y Popular, quienes habían amenazado a la UCR con quedarse con el sello del FCS, sino les convidaban algo de los cargos que consiguieron los legisladores radicales a cambio de aprobar el presupuesto.
La política local, el ex FCS más precisamente, está tan devaluado, que es víctima de la extorsión de sus ex socios, que no amenazan irse con sus “bases” electorales, que se sabe no tienen, sino que llevarse con lo único que tienen, el sello.