Así lo denunció el secretario general de la Municipalidad de Alijilán, Jorge Guerrero, quien respondiendo a los comerciantes y puesteros que se manifestaron el miércoles, aseguró que "son punteros políticos que responden al intendente Guaraz", considerando una "cuestión política" el reclamo de los 7 puesteros –precisó- que están pidiendo a que se les reconozcan las inversiones realizadas, que van desde los 30 mil hasta los 50 mil pesos.
Guerrero describió que “elevaron pedidos exorbitantes, como, por ejemplo, que les reconozcamos compras de heladeras, freezer, y cocinas”, añadiendo que “algunos habían contratado artistas y personal de Tucumán y de la Capital, y hasta pretendía que les paguemos hasta la limpieza del predio donde se instalaron”.
El funcionario expresó que la cuestión “ni se analizó” porque se “advirtió claramente que se trata de una cuestión política", precisando que “el reclamo de resarcimiento estaba encabeza por funcionarios de Obras Públicas del municipio de Bañado de Ovanta (de Guaraz), la jefa del Registro Civil de Alijilán y punteros políticos de Guaraz, que han aprovechado la situación, tratando de empañar toda esta fiesta, incluso los días previos con pintadas".
Estos hechos no son nuevos en aquellas poblaciones santarroseñas, por donde Guaraz aspira a “saltar” de Bañado de Ovanta a Los Altos, dejando a su hermana Esther Guaraz, actual concejal, al frente de la comuna que actualmente conduce.
Para ello, entabló una pertinaz disputa con el intendente de Los Altos, Rafael Olveira, al que fustiga en cuanta circunstancia se plantea, incluso comprometiendo a la propia gobernadora, Lucía Corpacci como lo hizo en una reciente visita de la mandataria a aquel departamento. Fue en ocasión de la habilitación de la oficina digital del Registro Civil de Los Altos, instalada fuera de la sede municipal, e inaugurada con una importante y sugestiva placa, en mármol negro, en la que figuran todas las autoridades, menos el nombre del jefe comunal local, Olveira. Encabezada con la dedicatoria del “Pueblo y Gobierno Municipal de Santa Rosa”, fueron incluidos el concejal del PJ en Los Altos, la directora del Registro Civil Dra. Vanessa Burgos Mascareño, la gobernadora Corpacci y como intendente “Ramón Elpidio Guaraz”.
Estoicamente, Olveira superó el mal momento ante la Dra. Corpacci, merced a la tranquilizadora compañía de su amigo personal, el intendente de la Capital, Raúl Jalil, quien en otras ocasiones también sufrió la ira de Elpidio, hasta con alguna dedicatoria de “traidor” en las paredes, como cuando las comuna de Los Altos y de San Fernando del Valle de Catamarca suscribieron un convenio de asistencia recíproca, que enervó al mandamás “del Bañao”.
La puja se reprodujo ahora con la polémica sobre el impacto comercial del Dakar, que rápidamente pretendió usufructuar Guaraz, quien también promocionó a la famosa competencia, aunque la identificación de algunos de sus acólitos en la protesta convirtió a la misma en una “cuestión política”.
No obstante, y como para que “no paguen justos por pecadores”, Guerrero indicó que “sí se le devolvió el dinero invertido infructuosamente a quienes tenían comprobantes fehacientes de sus gastos”.
“Se ayudó a la gente que fue coherente con lo que pedía y que pudo mostrar realmente su inversión y lo que necesitaban”, describió Guerrero, comentando que “hay una persona que pide 50 mil pesos, pero no tiene ni un papel para justificarlo, y además sabemos que no es verdad que haya gastado ese dinero; acá nos conocemos todos, como otra chica de Manantiales, que pide 40 mil pesos, y tampoco tiene comprobantes”.
Un nuevo capítulo de la puja Guaraz-Olveira y que, seguramente, tendrá renovadas ediciones a medida que avance el proceso electorales hacia el crucial mes de octubre, en que Los Altos debe elegir a su nuevo intendente.