Así las cosas, es comprensible la crítica del vicegobernador Dalmacio Mera por la ausencia de los miembros de la Corte de Justicia de la provincia al Foro de Seguridad.
Es que hubiera sido importante que la Justicia participe del espacio integrado por diferentes actores sociales e institucionales que tiene como fin analizar políticas de seguridad cuyos resultados y acciones concretas serán puestos a consideración de los tres poderes del Estado.
Quién más que la Justicia local tiene incumbencia en un tema preocupante, la creciente ola de inseguridad que se vive, producto de la desintegración social de años de políticas que beneficiaban a unos pocos y expulsaban a muchos.
El drama de la droga, causante de gran número de los ilícitos que tanto preocupan a los ciudadanos, es el drama de familias empobrecidas, que no se cayeron solas del sistema, que las políticas del frente cívico las empujo cuando se cartelizaba la obra pública, cuando el hambre era aprovechado por Desarrollo Social para enriquecer a noveles proveedores del estado o cuando se importaba funcionarios de otras provincias.
Por supuesto que ahora el radicalismo instalado en sede judicial no quiere atender el problema, porque no sabe, no puede y porque tampoco quiere; si además, tantos hechos de inseguridad son una oportunidad política.
Es que es criticable la inasistencia de referentes de la justicia penal, a los que también se les cursó invitación y quienes por la temática del foro deberían haberse interesado en presenciar el lanzamiento.
No obstante, el único que concurrió a la presentación fue el juez de Garantías Porfirio Acuña, cuya presencia Mera destacó y agradeció.