El otrora poderoso Frente Cívico, que hasta instalaba meses a un asesor brasileño en cada campaña electoral, ahora tuvo recurrir a los sorteos para recaudar fondos para la campaña a favor de los experimentados y leales de Oscar Castillo y Eduardo Brizuela del Moral.
Para recaudar fondos que después destinará a la campaña, la fuerza sortea un automóvil cero kilometro, mediante la venta de bonos contribución de $50, $100 y $200.
Obvio que los bonos más caros son para los principales popes, dirigentes, candidatos, entre otros, que fueron los que más sacaron los últimos 20 años de buena vida.
Hubo quejas en esta cuestión de la rifa también de parte de las minorías partidarias; es que los bonos no precisaban en ningún lugar, dónde, cuándo o cómo se realizaría el sorteo. Todo un misterio que produjo las comprensibles suspicacias.