En términos generales, se podría decir que esa gente recibe muy bien a los mismos. y muchos ofrecen sus casas para que ahí se realicen las reuniones y actos., lo que, de hecho es muy significativo.
Desde el sector del barrionuevismo, es muy poco lo que se puede apreciar en términos de actividad proselitista, salvo un par de días en que una propaladora móvil recorría las calles haciendo sonar un viejo cuarteto al estilo Walter Olmos.
De pronto, se hizo el silencio y nada se supo, ni se abre la sede partidaria. Seguramente tal circunstancia es producto de la interna irreconciliable entre Orellana y Garay, los principales referentes del sector.
La realización del Encuentro de Danzas que se desarrolló hasta anoche en Andalgalá y del cual participaron delegaciones de muchas provincias, sirvió de escenario perfecto para que algunos partidos pudieran repartir panfletos partidarios, actividad que estuvo a cargo de promotoras contratadas para tal fin, las que en varios casos debieron sufrir las consecuencias del mal humor de algunos fundamentalistas antimineros que poco faltó para que las agredieran.
Sin dudas, la intolerancia se deja ver en todos los ámbitos de esta ciudad, sobre todo con lo que tiene que ver con la cultura y la enseñanza. Lamentable.
Según la información a la que tuvimos acceso, los conductores de los distintos partidos, al parecer no tienen agendado visitar la ciudad de Andalgalá, acaso por discrepancias puertas adentro de cada uno de ellos, o por la situación de intolerancia y agresión solapadas que sobrevuelan el aire de la ciudad, generadas por ese pequeño sector dedicado a destruir la paz social.
Debido a que el proceso electoral coincide con la época de los fuertes vientos en esta región, seguramente los partidos políticos que participan, decidieron no colocar pasacalles porque ese esfuerzo propagandístico sería vano ya que las ocasionales ráfagas los destruirían de modo inmediato.
Una acertada medida, pero que sin dudas rompe la tradición política, creando un escenario que no es el habitual. Mal para la gente que se ocupa de pintarlos porque se pierden algunos pesos conseguidos con su trabajo.