Con profundo afecto y visiblemente emocionado, recordó el ministro, que “fue él quien se preocupó por Andalgalá, y una de las cosas más significativas que hizo fue su aporte de gestión para que la obra de construcción de la red cloacal y de agua potable, hoy fueran una realidad en esta ciudad, despejando caminos en la intrincada burocracia del estado. Y lo hizo, primero porque entendió que este pueblo necesitaba de esta obra, y además, porque se vino proyectando de gestiones peronistas anteriores, que tuvieron la misma visión”.
Efectivamente, muchos de los presentes recordaron cuando Armando Mercado llegó a Andalgalá con una valija de sueños, allá a fines de 2002, en momentos en que el menemismo se convertía en un proyecto anacrónico y perdedor, e instaló el nombre de Néstor Kirchner en Andalgalá. Al hacerlo, la concurrencia aplaudió espontáneamente mientras Ángel Mercado pedía una oración por su salud.