Militantes del oficialismo subidos a la tarifa social, los radicales subidos al ego de Ricardo Guzmán y los barrionuevistas al colorido que impuso Liliana Barrionuevo, todos se encontraron de sorpresa ayer caminando en el barrio San Ramón, en el sur de la Ciudad.
Los militantes peronistas hacen desde una semana el casa por casa ofreciendo la propuesta del oficialismo y, de paso, la propuesta del beneficio de la tarifa social eléctrica de la EC SAPEM, que se constituyó en el caballito de batalla de una militancia que no tiene aún cartillas ni votos para repartir. Igual la militancia peronista que camina para el oficialismo los barrios de la Capital siente que se le abren mágicamente las puertas de los hogares cuando va con folletería e información concreta sobre cómo acceder a la tarifa social.
Esta dirigencia peronista viene caminando desde la semana pasada los barrios de la Capital, pero ayer fue la primera vez que se encontró con militantes de las oposiciones radicales y barrionuevistas.
Sin nada ya para ofrecer, los radicales caminaban el Bº San Ramón subidos al ego, al boato de Ricardo Guzmán, que ayer volvió al frente cívico. No eran muchos los militantes radicales, apenas unos cuantos, lo que permite inferir que el regreso de Guzmán tras el portazo desestabilizador para los planes castillistas, no contaba con la venia de la mesa ratona de consenso que comandan Oscar Castillo y Eduardo Brizuela del Moral.
Como sea, Guzmán premio al San Ramón con su inestimable visita y hasta estrecho la mano de dos o tres vecinos cualquiera que, al reconocerlo, se acercaron a saludarlo.
La tercera fuerza de militantes que curiosamente ayer también decidió darse cita en el sur capitalino, fueron los barrionuevistas, con Liliana Barrionuevo a la cabeza (Obvio, Pastoriza junior y Buenader de Walther no estuvieron; lo que no implica que no caminaran ayer la ciudad. La segunda candidata a diputada provincial de la lista de Luis Barrionuevo, aunque hay quienes dicen que es la candidata que impuso Oscar Castillo, caminaba haciendo footing a la misma hora en el Parque de la Vida. Junior`s sin paradero fijo).
Los barrionuevistas, como los militantes oficialistas, eran un grupo numeroso, y bastante bullicioso, pero no golpeaban, ni menos entraban, en los hogares. Si convocaba a los vecinos el bullicio de la batucada barrionuevista.
Lo bueno del encontranazo en el sur es que todos los grupos de militantes se trataron respetuosamente, dándose unos a otros el tiempo suficiente para hacer su trabajo con el mayor de los respetos.