Orellana aseguró que ella “trabaja sola” y que por nada del mundo se mezclará con los indeseables, en obvia alusión a Martín Garay, con quien mantiene un largo y bochornoso enfrentamiento, seguramente por cuestiones de conducción del partido, pero mucho más por asuntos personales, por no mencionar la triste gestión que Garay lleva en el Concejo Deliberante, desde donde se lo acusa de ser “levantamanos” de Perea y hoy, “levantamanos” de Páez, cuyo acercamiento es realmente inocultable y genera no poca irritación en la gente, más sabiéndose de dónde proviene partidariamente.
En cuanto a los fondos de campaña, la candidata Orellana aseguró que ella no quiere manejar ni un mango, pero si, va a controlar que ese dinero llegue a los más necesitados antes de que se lo hagan quedar los vivos de siempre, como ocurre en todas las campañas. Conmigo eso se acabó, expresó muy segura.
En realidad, a pocos días del comicio, este enfrentamiento no hace otra cosa que entorpecer el normal desarrollo de la campaña y, más allá de las razones que se puedan esgrimir, consideramos que las mismas son bastante inoportunas.
Pero así están las cosas, y así se las contamos.