La pata peronista del “nuevo” Frente Cívico está molesta por lo que le toco en la repartija de candidaturas para las próximas elecciones. No es para menos, no obtuvieron ni una sola candidatura con chances, ni en el orden nacional, provincial o municipal.
Lo más “expectante” que lograron recayó en Mirian Juárez, segunda candidata a diputada nacional, y Hugo Melo, bien atrás en la lista de diputados provinciales. Es decir, que para que los dos gremialistas se sienten en una banca legislativa, es necesario que el radicalismo obtenga resultados importantes. Algo que a estas alturas, aparece como difícil.
Por esos lugares casi de relleno, militantes del partido FE, y hasta el principal referente local, Hugo Mott, protestaron en los medios de comunicación y cargaron contra quienes todos señalan son los responsables de las listas: Oscar Castillo y Eduardo Brizuela del Moral.
Pero curiosamente, los que debieran ser los principales enojados, Juárez y Melo, no, nada, ellos no están para nada enojados. Más bien han salido a defender esas listas llenas de dirigentes radicales cuestionados y se enojaron con sus “compañeros” partidarios que protestaron en público con el papel segundón que les tocó ocupar en el remozado frente.
Lógico el enojo de los militantes del FE, antes, para simular la apertura partidaria, para fingir ser un frente político, Juan Carlos “Machete” Balverdi siempre ligaba una candidatura expectante; pero ahora Juárez y Melo nada.
Para Juárez, el enojo de sus compañeros es porque “alguien quiere que el FCS aparezca como dividido y disconforme”. Y ratifico que “el FE ya tomó posición a través de sus asambleas y vamos a acompañar”.
Melo, un eterno aspirante a integrar la Legislatura provincial, que seguramente sufrirá otra frustración el domingo 27 de octubre, tampoco está molesto con lo que le tocó.
Por eso conmueven las convicciones de estos dos sindicalistas, que en los hechos son candidatos a nada, y que por eso mismo, sus despechados “compañeros” del partido FE aseguran por lo bajo que se mantienen en carrera solo por los fondos aportados por el sindicalista Venegas. Una locura desde ya.