Lo cierto y concreto fue que el Frente Cívico y Social (FCyS) en la categoría de diputados nacionales, la principal en juego de estos comicios, se impuso en toda la provincia por una diferencia de 2.568 votos (77.886 a 75.318). Y en diputados provinciales la ventaja del FCyS fue de 1.851 votos (75.760 a 73.909).
Aunque exiguas, las ventajas favorecieron al FCyS. Y aquí surge el primer dato de análisis para el pero-nismo, si es que aspira a revertir esta performance de cara a las elecciones generales de 2015, cuando habrá mucho más en juego. Nada más y nada menos que la gobernación, y nuevamente la mitad de la Legislatura, junto a todas las intendencias con excepción de las de Mutquín y Los Altos que eligieron ahora sus nuevos jefes comunales.
¿De dónde podrá sacar el justicialismo gobernante esas voluntades que ahora no lo acompañaron?. No hace falta demasiada imaginación para encontrarlas en el peronismo no oficialista, que con el Frente Tercera Posición (F3P) de Luis Barrionuevo obtuvo 36.509 votos a diputados nacionales y 33.573 a diputados provinciales. Y hasta con el menguado Movimiento de Acción Popular (MAP) de Ramón Saadi, que alcanzó 5.402 adhesiones para sus postulantes a la Legislatura, aunque no le alcanzara para imponer un solo diputa-do. Como sea, los votos de F3P y del MAP son muchos más que los 2.600 o 1.800 -según la categoría- con que el FCyS, en definitiva, se impuso al FpV-PJ.
Otro ejemplo puntual puede ser el de Valle Viejo, donde la diferencia a favor del FCyS en diputados nacio-nales fue de 1.153 votos y en diputados provinciales 1.056, mientras que el peronista disidente del F3P obtuvo 3.714 y 3.219, respectivamente. Un caudal para nada despreciable si se comprende la necesidad de dar vuelta los negativos guarismo de la última elección.
Más penoso resulta el caso del departamento Tinogasta, donde la propia interna oficialista del FpV-PJ privó al justicialismo gobernante de ganar invicto la batalla del Senado, permitiendo que el senador Bernardo Quintar retenga su escaño para el FCyS y la UCR que preside su padre, el intendente de Fiambalá. ¿Qué pasó allí? El FpV-PJ gana en diputados nacionales por 66 votos y pierde el senador provincial por 198 vo-tos, merced al indisimulado corte de boleta, operado desde las entrañas del propio frente oficialista, como pública y vergonzosamente se recriminaron ahora por los medios de prensa. Y por supuesto que también otra hubiera sido la historia si la diáspora “barrionuevista” no se hubiera llevado los 1.269 votos que obtuvo su candidato a senador.
Lo aquí descrito es la verdad revelada tras el escrutinio de las últimas elecciones; no es ficción, ni imaginería política. Aunque ciertamente también expresa la certeza de que al justicialismo catamarqueño, de todos los signos y colores, le resultará una utopía retener el gobierno de la provincia si no transita el unívoco camino de la unidad partidaria. Con los números de agosto y de octubre, ni el FpV-PJ, ni el F3P, y muchos menos el saadismo residual del MAP, por si solos, pueden esgrimir expectativas victoriosas con miras a los decisivos comicios de 2015.
Los peronistas nos necesitamos todos. Por eso desde el Movimiento Obrero Organizado, desde la CGT Delegación Regional Catamarca y las 62 Organizaciones Peronistas nos hemos tomado unos días para este primer y necesario análisis, que sin apasionamientos y con los corazones sosegados ofrecemos al conjunto del justicialismo catamarqueño como una contribución al triunfo electoral que debemos recuperar en 2015, para que la gran victoria del 13 de marzo de 2011 no se nos diluya como el agua entre los dedos, en apenas cuatro años.
Y para ello, la obligación y el compromiso es de todos. En primer lugar de la compañera gobernadora, Dra. Lucía Corpacci, en su carácter de presidente del Partido Justicialista, y quien en el ejercicio de esa indelegable conducción debe formular la más amplia y sincera convocatoria a todos los peronistas de la provincia, sin distingo de sectores. Pero también el deber de cada una de esas parcialidades, por más mínima que sea, en el entendimiento de que la única alternativa para retomar la senda de un peronismo victorioso en la provincia es y será con la construcción de una auténtica y monolítica unidad de todos los peronistas catamarqueños. Que nadie se haga el distraído.
Roberto Antonio González - Secretario General 62 Organizaciones Peronistas de Cat.
Pedro Armando Carrizo - Secretario General CGT Delegación Regional Catamarca
Gustavo Carrizo - Secretario General Juventud Sindical Peronista de Catamarca