Según trascendió, el hombre fue hablado por Oscar Pfeiffer y por Isauro Molina en vísperas de las elecciones generales llevadas a cabo en nuestra provincia el 27 de octubre pasado, quienes le habrían propuesto a Cia un monto determinado por el alquiler de los vehículos, compromiso que finalmente fue incumplido luego de acabado el proceso electoral.
Cuando el encargado de prestar los vehículos para tal ocasión fue a percibir el dinero correspondiente al servicio prestado, el monto que le abonaron terminó siendo menos de la mitad de lo acordado, debiéndole a Cia una importante suma de dinero.
Al hacer los reclamos correspondientes Isauro Molina le notifica que la plata debía tenerla Pfeifer, a quien el se la había dado para que haga el pago correspondiente.
De esta manera, tanto Pfeiffer como Molina se culpan el uno al otro por una plata que nunca apareció.