Según Romero, la obra está casi terminada y que la negligencia de las actuales autoridades está generado que los malvivientes cometan actos de vandalismo con la estructura, con el consiguiente perjuicio de los actores culturales que esperan la puesta en valor de esta emblemática obra.
Romero aseguró que el ex secretario de Páez, Edgardo Salas, se llevó un montón de herramientas y materiales de los que nunca más se supo. Cuando comunicó al intendente sobre este ilícito, éste no se dio por enterado y la Casa de la Cultura se convirtió en una ícono de la corruptela de esta gestión municipal, por más que algunos pocos se empecinen en negarlo.
De hecho, los fondos nacionales destinados a beneficiar a la cultura andalgalense se están malogrando sin que nadie rinda cuentas, por descuido, desconocimiento, pero por mucho desinterés por parte de todas las partes involucradas en el asunto.