Brizuela y Castillo temen rebelión por nombramientos de familiares

Finalmente no habrá convención del radicalismo por el temor de los popes a la reacción de militantes boinablancas por la designación en masa de amigos y familiares en puestos de importancia en la Cámara de Diputados. Según lo manifestaron oficialmente, la suspensión fue por “temor a nuevos saqueos” (¿?).
jueves, 19 de diciembre de 2013 00:00
jueves, 19 de diciembre de 2013 00:00

Las ocurrencias para escaparle al bulto no podían faltar; es que la convención radical que debía reunirse el sábado próximo no pintaba ser tranquila, por eso los mandamases radicales, Oscar Castillo y Eduardo Brizuela del Moral prefirieron patearla para febrero, a modo de aporte concreto a la paz social.

Es que más que las rebeliones de policías o empleados estatales o municipales, o los mismísimos saqueos organizados por delincuentes comunes, los dueños del sello de la UCR temieron que los distintos sectores reclamaran explicaciones por las designaciones  en masa de familiares y amigos por los diputados de ese partido.

Prácticamente no hay un diputado radical que no haya nombrado una esposa, un hijo, un sobrino o una novia, en desmedro de militantes radicales que debieran ser los destinatarios de esos puestos de trabajo. Cada día que pasan se conocen los nombres, con lo que la bronca que viene del momento mismo en que se conocieron nombres de los familiares que integraron las listas de diputados y senadores para octubre, sigue en alza.

Por eso la mesa ejecutiva de la Unión Cívica Radical suspendió la última convención del año, pautada para el 21 de diciembre con la ocurrencia de que los convencionales del interior así lo requirieron, con el argumento del “temor a nuevos saqueos” que se estarían convocando por las redes sociales. Con esta decisión de postergar el debate hasta febrero, los “popes” radicales esperan que la situación se enfríe.

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