Lo que preocupa a la familia municipal, que excluye a la cúpula del SOEMA, es que si bien se están percibiendo los haberes del mes de noviembre, los trabajadores contaban con el dinero del aguinaldo para afrontar los gastos que implica el tendido de las mesas se Navidad y Año Nuevo, con el agravante de que la mayoría de los trabajadores tiene su sueldo comprometido con la mutual municipal y a la hora de cobrar, sólo recibe facturas y otros infames papeles. Gran tristeza embarga a los trabajadores municipales que este año, como nunca antes, sentirán en carne propia lo que es realmente un sueldo de hambre, cosa que antes no notaban porque el aguinaldo se pagaba siempre antes de fin de año.
Pero como el ingenio popular es inagotable, ya veremos a los trabajadores municipales andalgalenses, arreglárselas para que los demás miembros de sus familias, no noten las consecuencias de la negligencia del jefe comunal, que se obstina en no pagar a pesar de que los medios de comunicación aseguran que este municipio recibió la ayuda del Gobierno para tal erogación.