La decisión oficial se adoptó luego de una inspección ocular realizada en el lugar, y a raíz de denuncias formalizadas por empleados de la comuna que, entre otras irregularidades, señalaron falta de higiene en los lugares de trabajo, ausencia de elementos de seguridad, y el funcionamiento de un solo baño para todo el personal que trabaja en el edificio.
Asimismo, dieron cuenta de supuestas irregularidades en la confección de los recibos de sueldo, y al falta de una Aseguradora de Riesgo de Trabajo, tal como lo exige la legislación laboral.
A raíz de estas denuncias, el titular de Inspección Laboral, Adolfo Castellanos, se hizo presente en la municipalidad junto a dos inspectores, quienes tras constatar las falencias, procedieron a la clausura del edificio. Si bien la medida es por tiempo indeterminado, la intendencia tiene un plazo de 8 días hábiles para cumplir con algunos requisitos.