“Nos quieren obligar a despedir a todos los contratados que tenemos en Ancasti”, aseguró la jefe comunal agregando que “la gente de Ancasti ha podido ver el atropello de los funcionarios del gobierno de la provincia.
Ayer se dirigió a la Municipalidad de Ancasti el director de Inspección Laboral, Adolfo Castellanos, quien verificó una serie de irregularidades en las que funciona el municipio, especialmente de higiene.
“No se clausuró, seguimos trabajando normalmente”, apuntó desmintiendo lo que se publicó en los matutinos y lo que se había dado a conocer ayer. “Que quieran cerrar el municipio por cosas que no tienen sentido me parece un atropello muy grande de parte de los funcionarios provinciales”, insistió la intendenta.
Reyna sostuvo que los baños están en perfectas condiciones y que los empleados cuentan con la ART, aunque reconoció que los matafuegos estaban descargados. “Es una actitud totalmente irracional”, lanzó.
Por otra parte, negó que se haya presentado en el municipio efectivos policiales para el desalojo y posterior clausura, teniendo en cuenta que ayer Castellanos había afirmado que de resistirse a la clasura se iba a proceder a utilizar la fuerza pública. “Voy a hacer la denuncia correspondiente porque esto es un atropello”, indicó.
La intendenta aseguró que este procedimiento en contra de la Municipalidad a su cargo es por pertenecer a un color político distinto al del gobierno provincial.