Durante su exposición en el debate central, Veaute dijo que “indudablemente, estamos sometiendo a debate este MEMORANDUM DE ENTENDIMIENTO celebrado con Irán, que tiene como origen un hecho terrorista que ha marcado la historia de los argentinos y que es una causa de todos los argentinos”, destacando que “debemos hacerlo con total y absoluta responsabilidad, pensando en cada una de las víctimas que se cobró el atentado a la AMIA”.
Luego continuó diciendo que hay que dejar algo bien en claro: “la COMISIÓN no es un tribunal de enjuiciamiento, la soberanía jurídica argentina no se transfiere bajo ningún concepto, la causa judicial argentina es algo aparte que continúa su curso con sus magistrados, con su procedimiento y con la jurisdicción respectiva. La actuación de la COMISIÓN, entonces, es algo completamente aparte, no hay transferencia de jurisdicción, entendida ésta, como el alcance que tiene el Estado para ejercer su poder jurisdiccional, y al tener la posibilidad con este ACUERDO de interrogar a los imputados, se reconoce por parte de Irán la jurisdicción argentina”.
En su alocución, también expresó que “impedir u obstaculizar esto basándonos en especulaciones fortuitas de que no se va a lograr o que no se va a aportar nada al proceso, es un acto absolutamente imprudente y egoísta que las familias de las víctimas, que aletargadamente esperan vislumbrar alguna esperanza, no se merecen”, destacando la oportunidad que tiene el Congreso de dar una herramienta a la justicia para que se avance con la causa “de modo que no tenemos nada que perder y no se puede estar hablando de un PUNTO FINAL”.
Al momento de concluir y dirigirse al Presidente de la Cámara explicando que acompañaba la iniciativa, más allá del origen político de la misma, reiteró que “si el objetivo del MEMORANDUM no brinda resultado, si no se logra encontrar la verdad, la justicia y que los responsables puedan ser condenados, la causa judicial argentina no sufre ninguna alteración y sigue como está”.
Texto completo:
Indudablemente, estamos sometiendo a debate este MEMORANDUM DE ENTENDIMIENTO celebrado con Irán, que tiene como origen un hecho terrorista que ha marcado la historia de los argentinos y que es una causa de todos los argentinos.
Es por eso que al llevar a cabo este debate debemos hacerlo con total y absoluta responsabilidad, pensando en cada una de las víctimas que se cobró el atentado a la AMIA, pensando en sus familias y en todas las demás víctimas del terrorismo.
El acuerdo con Irán prevé la creación de la COMISIÓN DE LA VERDAD y muchos se han estado preguntando el porqué de este nombre; creo personalmente que más allá del significado que cada uno pretenda darle, lleva el nombre que persigue: ARRIBAR A LA VERDAD de lo ocurrido en 1994; la búsqueda de la verdad, de la verdad real, no de una verdad a medias o que convenga y convenza. Sólo queremos contribuir con el esclarecimiento de este hecho horroroso que nos pesa a todos, pero con la verdad real.
Hay que dejar algo bien en claro: la COMISIÓN no es un tribunal de enjuiciamiento, la soberanía jurídica argentina no se transfiere bajo ningún concepto, la causa judicial argentina es algo aparte que continúa su curso con sus magistrados, con su procedimiento y con la jurisdicción respectiva. La actuación de la COMISIÓN, entonces, es algo completamente aparte, no hay transferencia de jurisdicción, entendida ésta, como el alcance que tiene el Estado para ejercer su poder jurisdiccional, y al tener la posibilidad con este ACUERDO de interrogar a los imputados, se reconoce por parte de Irán la jurisdicción argentina.
Entonces, la idea central, el objetivo del MEMORANDUM es que a través de la COMISIÓN DE LA VERDAD se brinde transparencia sobre la investigación y que los acusados que son cinco, que cuentan con notificación roja de INTERPOL, sean indagados, que presten declaración indagatoria ante un magistrado argentino y poder así colaborar con la investigación al llevar a cabo un acto jurídico-procesal indispensable para todo proceso y ver incluso si desde allí se obtienen pruebas para imputar a los otros tres acusados.
Actualmente, la causa judicial argentina permanece inerte, inmóvil desde hace años, entonces antes esta alternativa, por qué no usarla? Si es una posibilidad que se pretende implementar para lograr echar luz sobre un procedimiento que permanece trabado, esperando que los acusados sean traídos a nuestro país, cosa que no va a ocurrir? Por qué no permitir, entonces, que se logre este encuentro físico entre autoridades argentinas con los imputados, que de otra manera no se produciría?
Me parece que impedir u obstaculizar esto basándonos en especulaciones fortuitas de que no se va a lograr o que no se va a aportar nada al proceso, es un acto absolutamente imprudente y egoísta que las familias de las víctimas, que aletargadamente esperan vislumbrar alguna esperanza, no se merecen.
Tenemos las oportunidad desde este CONGRESO de dar una herramienta a la Justicia para que se avance de una vez la causa, por qué no hacerlo? Por otra parte, a lo que se va a arribar no es a una sentencia ni mucho menos, son recomendaciones no vinculantes que los jueces argentinos verán si las tienen en cuenta o no. De modo que no tenemos nada que perder y no se puede estar hablando de un PUNTO FINAL, ni de resultados falaces y sobredimensionados, eso no hace más que crear zozobra e incertidumbre en nuestra sociedad, porque eso no va a suceder.
Si el objetivo del MEMORANDUM no brinda resultado, si no se logra encontrar la verdad, la justicia y que los responsables puedan ser condenados, la causa judicial argentina no sufre ninguna alteración y sigue como está.
Hemos sido convocados, señores diputados, para ejercer una de las facultades que le son propias al CONGRESO, siguiendo el cauce constitucional y que es aprobar o desechar este ACUERDO, de modo que nada se llevará adelante si no se lo ratifica. Obremos con seriedad, con responsabilidad y con compromiso y permitámosles a quienes pacientemente esperan justicia desde hace años que puedan aliviar su pena y puedan conocer la verdad de los hechos ocurridos en aquel fatídico día 18 de JULIO de 1994.
Por eso, señor presidente, voy a acompañar esta iniciativa, más allá del origen político de la misma.