El ex administrador de la Obra Social de los Empleados Públicos, Arturo Aguirre, volvió a aparecer para defender su honor. “Nada anormal existió en la compra de los medicamentos”, aseguró agregando que la causa iniciada en su contra “se está clarando”.
Recordemos que Aguirre está siendo investigado debido a la compra irregular de medicamentos oncológicos que se suscitó mientras él ejercía el máximo cargo en la OSEP. En este sentido, dijo ser inocente y que “no existe ningún problema en aclarar todo, las veces que sean necesarias”.
Después de su larga ausencia, el ex funcionario de Brizuela del Moral sostuvo que no tenía ambiciones de llegar a ocupar una banca en la Cámara de Diputados de la provincia, tal como se la ganó en las elecciones legislativas de 2009. Poco creíble, porque en ese momento el bloque del Frente Cívico luchaba a capa y espada para resguardar su nombre en los fueros legislativos.
Lo cierto es que finalmente y gracias al bloque del Frente para la Victoria, Aguirre no pudo asumir como diputado provincial hasta tanto la Justicia local se expida sobre las denuncias que pesan sobre el ex funcionario por las irregularidades en la compra de los medicamentos. “La banca nunca me interesó demasiado, no me desvela ni preocupa, solo importa mi honor”, expresó.
El origen
En la causa OSEP, además de Aguirre (ex administrador de la Obra Social), están imputados el ex director de Administración René Luna, la ex directora Gladys Buschaski y la ex gerente económica financiera María Concepción Quiroga.
Todos los imputados es por el supuesto delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público en concurso real. Es a partir de una investigación judicial por la supuesta compra irregular de medicamentos oncológicos adquiridos por la OSEP durante el 2010 y primer trimestre de 2011.
La investigación comenzó a gestarse en los primeros días de abril de 2011, cuando el diputado Julio Cabur (FV) advirtió, públicamente, que habría irregularidades en la compra de medicamentos oncológicos que realizaba la OSEP a distintas droguerías.
Lo que fue llamativo es que sin que se haya registrado un aumento significativo en el número de casos de cáncer en Catamarca, se registró una explosiva suba del gasto en fármacos para el tratamiento de esta patología. En el período 2009-2010, la suba se ubicó en el 1000 por ciento, pasando de 6 millones a la friolera de 60 millones de pesos en apenas un año.
También resultó llamativo que la OSEP le comprara remedios oncológicos -que son los más costosos- a la droguería santiagueña Libra en un período en que la proveedora estaba inhabilitada por la Administración de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).