EL HISTORIADOR MIGUEL BRAVO TEDíN

Exaltan a Felipe Varela al evocar la Batalla de Vargas

En el marco de un nuevo aniversario de la batalla de Pozo de Vargas, el historiador Miguel Bravo Tedín se refirió -en La Rioja- a las tres grandes banderas que defendió Felipe Varela. La defensa de la Constitución de 1853, el fin de la guerra contra el Paraguay y la unión latinoamericana.  

miércoles, 10 de abril de 2013 00:00
miércoles, 10 de abril de 2013 00:00

En primer término lo que importa es que Pozo de Vargas fue el último gran intento del federalismo del interior por enfrentarse a la política de Mitre, a la política del puerto, expresó el autor de “La novela de Varela” en diálogo con el diario “El Independiente” de la vecina provincia.

“El plan era bastante coherente porque salen de Mendoza después de la revolución de Los Colorados a fines del 66, eran dos columnas una iba para el sur de Córdoba y otra para el norte, el resto ya se conoce. Por la falta de comunicaciones en esa época, ya había sido derrotada la columna del sur y ya estaban acá las tropas santiagueñas que tenían mucha relación con el mitrismo, del interior eran el núcleo favorable a la política del puerto”, relató Bravo Tedín a 146 años de la batalla.

El historiador precisó las condiciones en las que el caudillo emprendió la lucha: “desprovistos de alimentos es que Varela tomó por unas horas Salta, muy escaso tiempo en el que no tuvo tiempo de hacer todo eso que dice la leyenda o el folclore. De ahí se fue hacia el norte, se entregó en Bolivia y luego vuelve un año después, y el que lo va a perseguir y finalmente lo aleja para siempre porque al poco tiempo muere en Antoco, es el entonces mayor Julio Argentino Roca, un símbolo de lo que después fue”.

En referencia a las causas defendidas por Varela en aquellos años y que definen su lucha, el historiador remarcó que “la primera bandera que él defiende es el respeto por la Constitución del 53, donde figura el federalismo como una de las bases fundamentales. Otra de las banderas muy interesantes de Varela es la finalización de la guerra del Paraguay porque eso era ir en contra de toda una tradición de hermandad con los paraguayos, era ir en contra de otro de los constituyentes importantísimos de lo que fue el Virreinato del Río de la Plata y de la Argentina, no había ningún elemento que pudiera justificar esa guerra alegando defensa de la soberanía.

La guerra del Paraguay fue la última etapa de la guerra civil que duró casi medio siglo. Y en 1870 se da casi un hecho casi simbólico porque muere Varela y fue asesinado Urquiza que va a pagar su traición y luego finaliza la Guerra del Paraguay”.

La patria grande

“La tercera de las banderas, como consecuencia de ese nacionalismo surgido en toda América latina, es la patria grande que querían Bolívar y San Martín, incluso él escribe en su bandera ‘Por la unión latinoamericana’.” Señaló el historiador.

Y agregó que “Varela tenía a su lado a Emilio Castro Boedo, un presbítero que además era masón, un personaje que fue un intelectual que es quien le daba letra, la concepción de estas ideas se las daba Castro Boedo. El movimiento de la unión latinoamericana no fue un disparate sino que él siguió un movimiento que ya se estaba alentando en América latina de conservar aquella patria grande en contra de esos nacionalismos, esos pueblitos casi inviables, acaso qué logró Bolivia, Paraguay o Uruguay”, se repreguntó el escritor.

En respuesta a si Varela podría haber escuchado las ideas de Bolívar, el historiador dijo que “por qué no, Castro Boedo le pudo haber dado letra y también había un grupo de intelectuales en ese momento que veían la cosa con una perspectiva más grande como la vieron los montoneros cuando decían cómo vamos a estar peleando”.

Orígenes del federalismo

Sobre el papel de la historia riojana en los orígenes del federalismo, Bravo Tedín manifestó que “La historia de La Rioja no son sólo los caudillos sino la cantidad de gente que acompañó esos movimientos, mujeres y hombres, todos.

La Rioja durante 50 años y hasta que Varela es derrotado es curioso como va a dar la mayor preocupación al Gobierno nacional y eso se ve en los escritos, en los documentos oficiales que envía el Ministerio del Interior de Rawson, de Mitre, en donde más de la mitad de todas las directivas que se emiten desde el Gobierno nacional son surgidas de cuestiones riojanas, problemas políticos, económicos, todo. Ellos veían que en La Rioja se había anidado ese federalismo del interior”.

La última gran batalla

El historiador también hizo mención a la deuda que La Rioja aún tiene respecto a Pozo de Vargas, “hace dos años una cátedra de Arquitectura de la UNLaR nos invitó junto a Víctor Robledo a hablar de los caudillos y hablar en especial de Felipe Varela porque ellos tenían que hacer una especie de memorial, no sé si encargado por el municipio o surgido de ellos mismos, un memorial como se hace en Europa, un lugar bien acondicionado una suerte de museo de base con los gráficos de donde se hicieron las batallas. ¿Por qué esa cuenta pendiente que tiene La Rioja y esta ciudad? Porque esa fue la última gran batalla que hubo en suelo argentino, unos años después fue el levantamiento de López Jordán en Entre Ríos pero fueron cosas de otro tipo”.

“Hoy Pozo de Vargas es un baldío con dos o tres cosas espantosas que no explican nada de nada. Motivaría a las escuelas, al turismo y a la cultura, que existiera una especie de centro donde se recordara ese final de las luchas federales, contar qué sentido tuvo la resistencia de Quiroga, qué sentido tuvieron las luchas de Peñaloza y de Varela y de todos los que pelearon, miles de gauchos y mujeres y gente que adhirió a esa causa”.

Para Bravo Tedín “se hacen homenajes pero no se va al fondo de la cuestión, si el federalismo lo aplicáramos como se debe daríamos lugar a que de una buena vez las provincias tengan la coparticipación federal, base absoluta de un federalismo auténtico para que los gobiernos provinciales no estén dependiendo al extremo del buen humor del Gobierno nacional”.

“El federalismo está derrotado pero no muerto, por esa necesidad de que las provincias se desarrollen con autonomía, no para que se conviertan en pequeños reinos y eso es algo que se puede evitar respetando la ley, porque uno de los esenciales componentes de la corrupción es la continuidad en el tiempo, esos reinos que se han hecho en las provincias. El federalismo no ha muerto, tiene plena vigencia”, concluyó el escritor.

Definición

“El movimiento de la unión latinoamericana no fue un disparate sino que a él siguió un movimiento que ya se estaba alentando en América latina de conservar aquella patria grande en contra de esos nacionalismos”, definición de Miguel Bravo Tedín.

Gentileza: Diario El Independiente de La Rioja.

 

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