Los jefes comunales esperan la definición de la gobernadora sobre el incremento salarial provincial, lo que se conocerá el 1 de mayo, según lo estipulado cada año y sino se rompe con la tradición.
Pero los municipios son los que cada año tienen un problema que afrontar y es la imposibilidad de cumplir financieramente con el gasto, aunque lo podrán hacer solo con la ayuda del gobierno provincial.
En este sentido, el intendente de Icaño, Pío Carletta, adelantó que “estamos analizando pero las posibilidades económicas nuestras son bastantes restringidas”, agregando que “seguro que la provincia verá la manera de ayudar a los municipios que tienen problemas para afrontar el aumento”.
Uno de los que siempre tiene problemas para afrontar el pago es el intendente de Fiambalá, Amado “Coco” Quintar, quien señaló que su presupuesto es “muy exiguo” y que “es imposible pensar en algún tipo de aumento sin la ayuda que nos pueda brindar el gobierno de la provincia”.