En declaraciones radiales, Gustavo Jalile mostró un ánimo distinto del ex intendente impetuoso, casi histérico, que hasta diciembre de 2011 gobernó Valle Viejo y que tuvo una difícil relación con el gobierno de Eduardo Brizuela del Moral.
Más relajado, ahora Jalile no habló mal de Brizuela del Moral, recuérdese de las disputas antológicas por las cloacas para Valle Viejo, la demora enorme del Hospital nuevo o las peleas con el ex ministro de Gobierno Javier Silva.
Ahora Jalile dijo que trabajará, con o sin el MIRA, para Brizuela del Moral, Castillo, Guzmán o el que sea.
En el MIRA, la línea que antes controlaba vía control remoto Jalile, se desconfía de su silencio para reclamar internas para dirimir candidaturas y las amenazas de expulsión contra dirigentes del sector. Todos creen que la displicencia se debe a un acuerdo que garantizaría a Jalile una candidatura para él o algún familiar suyo.
Hoy, Jalile ya dio una pista de sus movimientos futuros.