miércoles, 3 de abril de 2013
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Se desvirtúa la idea de que las crisis activan un virus autodestructivo en el kirchnerismo. Para nada; todo lo contrario. Todo indica que el gobierno kirchnerista, sea por lo que sea, está dispuesto a subordinarse a las políticas que le asegure reproducción del poder, lo que se manifiesta en el éxito electoral, sobre todo en un año enteramente electoral.
A eso se deben los cambios, en Educación, y los que vienen en el Gabinete de Lucia Corpacci. Sin saber mucho, muchos hablan de algo que ya está decidido, de cambios en el área política. Gana el Gobierno y, en él, los que interpretan que el pueblo no es un sujeto abstracto y que el poder no puede ejercerse desde una cápsula institucional. Así, el gobierno se peroniza.