CON VISTAS A LOS COMICIOS DE OCTUBRE

¿Habrá “efecto mosto”?

Hasta mañana, antes del discurso de la gobernadora, Dra. Lucia Corpacci, las principales expectativas de los catamarqueños –en su mayoría asalariados en el Estado- estarán en el anuncio que la primera mandataria hará respecto del aumento en los sueldos a los empleados provinciales. Después, cuando pasen los efluvios del festejo por Día del Trabajo, junto con los encantos y desencantos por el incremento que se otorgue, comenzará a interesar la cuenta regresiva hacia las próximas elecciones de renovación parlamentaria. Para entonces, existe la particular inquietud de saber si habrá “efecto mosto” con vistas a los comicios de octubre.

martes, 30 de abril de 2013 00:00
martes, 30 de abril de 2013 00:00

¿Por qué esto?. En principio porque el Plan Mosto implementado desde el Ministerio de Producción, que encabeza el esposo de la Dra. Corpacci, Ángel Mercado, ha tenido un desarrollo y una conclusión francamente exitosos. Las “mieles” de ese triunfal efecto comenzó a recogerlas la propia gobernadora en su reciente visita a Tinogasta y, particularmente a Fiamablá, donde productores de toda laya la rodeaban sonrientes y agradecidos por la acertada medida oficial.

Y no era para menos, después de haber penado durante años para colocar la uva al precio que se les antojaba a los bodegueros o intermediarios de éstos, la cosecha que acaba de concluir la vendieron íntegramente y la cobraron al contado, en billetes contantes y sonantes.

Antes la vendían a 40 centavos el kilo, y la cobraban mediante cheques diferidos, que llegaban escalonados en 4 o 5 pagos hasta el mes de noviembre, y en algunas ocasiones no tenían fondo.

Esta vez, con el programa implementado desde Producción, y el aporte de fondos mineros aportados por la empresa Somica, los productores viñateros vendieron su uva al Estado provincial (que lo destinará a la producción de concentrado de mosto, para exportar), a precios que oscilaron de 1,15 a 1,40 pesos, y la cobraron a las dos semanas que el ahora “preciado” granito abandone sus fincas.

Los tinogasteños y especialmente los fiambaleses, en virtual estado de gracia, desfilaban cerca de la euforia ante una Lucía, segura y entusiasmada por el acierto de la medida. Los sucesivos actos que debió afrontar la encontraron rodeada por los peronistas de todas las vertientes; estaban los “saadistas” que se identifican con el diputado Julio Cabur, los “barrionuevistas” que aún respetan y se reportan con el ex diputado nacional Octavio Cerezo y los “kircheneristas” del nuevo tiempo, que se entropan con el diputado Horacio Sierralta o el intendente Hugo “el Grillo” Ávila, de orientada brújula para conducirse en el -por veces- tormentoso derrotero “peruca”. Sin distingos, igual y fervorosamente convencidos que “todos unidos triunfaremos”.

El Plan Mosto empezaba a mostrar su saludable “efecto”. Tanto, que los asesores externos y los que manejan los marketing electorales, a quienes pocos conocen, pero que siempre están, se animaban a vaticinar el próximo triunfo del PJ-FPV en el departamento, como en toda la provincia por la repetición de fenómenos similares: en Andalgalá con el Plan Membrillo, en el Este con el Plan Toro y en otras jurisdicciones por algunas de las “bondades” pergeñadas desde el área de Producción, que dirige el Sr. Mercado.

De esas especulaciones surgió que el esposo de la gobernadora podría ser uno de los candidatos a diputado nacional en representación del frente gobernante, lo que luego nadie desmintió ni menos cuestionó, al margen de la casi obvia aclaración del diputado Joao Andrada de que “a los candidatos los terminará de definir la Dra. Corpacci”.

Por lo bajo se deslizó apenas la observación del confeso pasado radical del ministro consorte, pero nadie por ahora se animó a bajarle ostensiblemente el pulgar, por lo que habrá que esperar si el “efecto mosto” alcanza hasta el primer PASO (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias) de agosto, para determinar las postulaciones con vistas a octubre.

De todos modos, la cuestión de la pertenencia partidaria no aparecería como suficiente obstáculo, más si se tienen en cuenta los ejemplos y las experiencias de estos tiempos en otros países, como en el caso de Máxima Zorreguieta, que siendo menos holandesa que el dulce de leche y el mate amargo, juntos, acaba de ser coronada como la monarca consorte del Reino de Orange.

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