El sindicato pide, como mínimo, un incremento en los haberes de $800; la devolución de los descuentos por los días de paro, y la provisión de ropa y elementos de trabajo, entre otros puntos.
Si bien no hubo una solución al conflicto, la intendente Natalia Soria reiteró la propuesta oficial del 20% y se comprometió a gestionar dinero ante la provincia para aumentar los ítems de Antigüedad y Asignación Familiar, a partir de agosto.
Para paliar los descuentos efectuados, la jefe comunal indicó que podría realizar un adelanto del próximo sueldo, alternativa que fue descartada por los trabajadores, que piden el reintegro del dinero, pues aducen que la medida de fuerza fue legal y legítima.
El próximo encuentro fue fijado para el lunes 3 de Junio a las 11 en la sede de la Dirección de Inspección Laboral.