La confirmación la hizo la propia ministra de Salud de la Provincia, Noemí Villagra, quien dijo que el fin de las conservaciones se debe a las pretensiones del sector, “ya que no solamente querían un cupo de guardias, sino que también querían que se les pagara per cápita o por prestación, más el pago de la obra social de la provincia, es decir que querían hacer un convenio directo con la obras social de la provincia, algo que es imposible”.
La problematica se agrava aún más con la nueva renuncia de un profesional al escaso plantel de trabajadores de la especialidad que presta servicio para el gobierno de la provincia. La titular de la cartera sanitaria manifestó que “la declaración de la emergencia sanitaria de anestesistas queda a consideración de los legisladores, mientras tanto el grave problema lo tengo yo como ministra”.