Actualmente, en Buenos Aires, donde hoy será agasajada por el Ministerio de Turismo de la Nación, y donde además expondrá sobre su extraordinaria experiencia, Úrsula confirmó que “el miércoles, al mediodía, voy a llegar a la provincia”.
Todavía cansada por el ajetreado viaje desde Katmandú, Nepal, al norte de la India y al sur de China, en declaraciones radiales comentó hoy que “que todavía estoy trajinando para recuperar todo el equipaje, porque en Katamndú tuve que dejar una parte, ya que no podía volver con toda la carga, porque solo se transportaban personas”.
Comentó que “por estas horas estamos en Buenos Aires, con distintas reuniones agradeciendo a la gente que apoyó el proyecto”, añadiendo que “ya no veo las horas de llegar a Catamarca, para así poder descansar en serio”.
Úrsula recordó que “de Catamarca salí el 24 de marzo, viaje a París para comprar la botas y el ‘mono’ de cumbre, y recién ahí salí hacia Katmandú, para reunirme con el resto de mis compañeros de viaje, a quienes iba conociendo en ese momento”.
Sobre la expedición, describió que “comenzó el 2 de abril, para caminar durante siete días hasta el campo base a 5.364 msnsm, donde realizamos las primeras prácticas en el hielo, y después cruzamos la cascada del Kumbu”.
“El 1 de mayo estuve volviendo al campo base, y ahí esperé la ventana de buen tiempo para iniciar el ataque final. Cuando se dieron las condiciones subí a los 6.400, después pasé a los 7.200 del tercer campo, que es un tramo largo hasta el cuarto campo, donde se define gran parte de la travesía; si se sigue o no”, describió, para precisar que “el día de la cumbre salí a las 20.40 del campo 4 y a las 5 de la mañana del día siguiente llegué a la cumbre” de los 8.848 del Everest.
“Entre deseos de gritar o llorar, pero que no me salían, lo único que se me ocurrió fue agradecerle a la Virgen del Valle, por haberme permitido llegar, porque las palabras no te salen”, recordó emocionada la montañista, detallando que “desde que salí del campo 4 hasta la cima fui rezando; nunca en mi vida había rezado tanto, recé todo el tiempo”.
Úrsula apuntó también que “en el momento de la cumbre debimos soportar 38 grados bajo cero”, puntualizando que de “los 87 montañistas que salimos en nuestra expedición, solo 16 llegamos a la cumbre”.
En 48 hs. más, Úrsula Díaz estará de regreso en Catamarca, para contar más detalles de su gigantesca travesía, como la segunda mujer argentina que hace cumbre en el Everest, la “Cima del Mundo”, a la que llegó incluso sorprendiendo a su “sherpa” (nepaleses que asisten a los montañistas), quien reveló que ella “demoró apenas 9 horas desde el South Col a la cima, cuando normalmente se suele tardar una 12 horas”.