No era posible que Eduardo Brizuela del Moral salga limpito después de su nefasta gestión al frente del gobierno provincial. Si pasaron más de un año y medio de la nueva gestión para que se lo imputara directamente por los resultados de sus años de abulia, no importa; peor es nada. Ayer, fue la propia Lucia Corpacci, la que informó a la sociedad el estado en que encontró el sistema de salud.
Indignada por las críticas que recibe su propia gestión de la dirigencia radical, Corpacci contó que “cuando escuchó que dicen ‘la salud está abandonada’, no puedo menos que decirles de dónde partimos, cómo lo encontramos. Si con toda la inversión que venimos haciendo estamos así, imagínense cómo estábamos antes de que cambiara el gobierno: no había absolutamente nada. Entonces, este desparpajo con que hablan, cuando hasta hace poco fueron responsables de la salud, la verdad, no puede menos que indignarme”.
La primera mandataria se hizo eco de la indignación general cuando se escucha a los responsables de la gestión radical criticar a la gestión actual, como si su paso por el gobierno provincial hubiera sido exitoso, cuando significo todo lo contrario.
Corpacci dijo que “por ahí escucho a algunos que fueron gobierno durante muchísimo tiempo y dicen ‘Catamarca no tiene salud’. Yo no voy a hablar del resto de la provincia porque lo que hago es hablar en cada departamento de lo que estamos haciendo y de lo que ustedes conocen. Acá, en Fray Mamerto Esquiú, designamos, desde que asumimos, 35 personas que eran precarizadas de la salud y que hoy pueden cobrar un salario digno. Precarizados de la salud que estaban desde hace años trabajando en las distintas postas, en los distintos hospitales por sueldos miserables de 150 o de 300 pesos. Hoy están cobrando el salario que le corresponde a un trabajador del sector”.