Para el empresario polirubro, aunque hay que reconocerlo, también para muchos políticos de primera línea, fue imposible resistirse a la seducción del “Jopo”; éste hábilmente les prometía a todos llevarlos a la gloria y, uno a uno, caían rendidos a sus pies (así les fue a todos, Saadi, Barrionuevo, Mercado).
La relación entre el empresario polirubro propietario de El Ancasti y el “Jopo” fue una de las más duraderas de la política local. Todas las relaciones el “Jopo” terminó mal, en esta parece que también.
Saadi, hacedor político casi del “Jopo”, lo echó una tarde-noche de un departamento de calle Salta. Luego recaló en el barrionuevismo, de donde también se fue mal, no le tiraron ningún cenicero como a Huber Roviralta, pero también se fue dolido. Y finalmente terminó en el kirchnerismo, que lo cobijo con un cargo de secretario de estado.
Desde ese cargo, para congraciarse con quienes lo mantienen, en el cargo claro, en un discurso que pronunció el primero de julio, defendió el tendido eléctrico sobre la Cuesta del Portezuelo y desvirtuó las críticas de El Ancasti por la contaminación visual que la obra produce.
Desde la sección “Cara y/o Cruz”, indignados, el empresario polirubro y su gente le contestaron. Antes los periodistas del diario de calle Sarmiento tenían prohibido nombrarlo, sobre todo cuando alguien les acercaba con un dato de sus andanzas.
Para colmo de males, en la respuesta escrita, le pegaron donde más duele, haciendo referencia a la jefa de turno, Lucia Corpacci (se sabe que el “Jopo” da la vida por el jefe de turno; el que sea, Ramón, Luis, Lucia, cualquiera, en eso no discrimina ni tiene miramientos. Es un sarpado total)
“Más allá de que este diario hizo varios informes sobre los molinos en su oportunidad, Macedo olvida que los aparatos fueron adquiridos y empezaron a instalarse en 2009, cuando la actual gobernadora Lucía Corpacci todavía era la vicegobernadora de Eduardo Brizuela del Moral, puesto que recién a fines de ese año dejó el cargo para asumir como senadora nacional. No hay registros de que la actual mandataria haya objetado el proyecto que ahora resulta ser un "monumento a la corrupción", ni como vicegobernadora, ni luego como senadora”. dijo el empresario polirubro para herir al “Jopo”.
Para nosotros, ciudadanos comunes, no es fácil reconocer si se esta pareja está atravesando una época con dificultades políticas graves, que enturbian la relación, o si estamos asistiendo al principio del fin de la relación. Otro fracaso para los dos.
Sí entendemos que los dos protagonistas de este idilio, político claro, tienen una tarea ardua hacia adelante, ya que están inmersos en un sinfín de emociones, sentimientos y sensaciones extrañas. Ambos protagonizaron relaciones tumultuosas en el pasado, escandalosas prácticamente, por eso les resulta difícil serenarse lo suficiente para hacer una reflexión tranquila que los conduzca a esclarecer en qué punto de la relación se están.
No es extraño que se produzcan autoengaños, más o menos conscientes, sobre todo conociéndolos!, que surgen como resistencia al cambio, bien sea para replantearse la pareja y seguir adelante con cambios, bien para iniciar definitivamente una separación. Dios dirá.