Uno de ellos fue el caso por la resolución favorablemente al pedido de extradición del ex camarista federal de Mendoza, Otilio Roque Romano, acusado de amparar delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar en esa provincia argentina. Al respecto, el ministro de Interior y Seguridad Pública de Chile, Andrés Chadwick, citó el hecho en su discurso ante el plenario del encuentro, destacando que “es una circunstancia que debe ser resuelta por la Justicia argentina, y así lo hemos resuelto”.
La otra cuestión que sonó a dulce melodía en los oídos de los argentinos presentes hoy en Chile, fue la ratificación hecha por el propio Chadwick, del respaldo “irrestricto” del gobierno trasandino “a la lucha de la Argentina por la soberanía sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur”, instando “a la reanudación de las negociaciones con Gran Bretaña, tal como lo propone la resolución sobre el particular de la Organización de las Naciones Unidas”.
Y “la frutilla del postre” fue la referencia al Papa Francisco. “Tenemos un inmenso orgullo por él, porque aunque es argentino lo sentimos también chileno, porque lo sentimos como nuestro”, dijo el ministro Chadwick, motivando el tal vez más extenso aplauso de la jornada.