Durante todo el camino el acompañamiento popular fue impresionante, pero sobresalieron especialmente algunas concentraciones impactantes, como las que se observaron en Deodoro Maza y Ahumada y Barros, y en la calle Bonifacio Cobacho, ya en el corazón del barrio San Antonio Sur.
“¡Cómo cambian las cosas! De acá nos corrían, teníamos que pedir permiso para entrar a un salón, la municipalidad lo manejaba como una oficina y nos cerraba las puertas por peronistas. Ahora esta es la casa de los vecinos, y vienen chicos de toda la zona, vienen profesores, dictan talleres, y a nadie le preguntamos de qué partido es sino qué quiere hacer por el barrio”, contó Norma Quinteros, del CIC Sur.
Carlos Noriega, dueño de un pequeño kiosco, aseguró: “En menos de dos años Lucía nos visitó más veces que todos los gobernadores de la historia, hasta el desfile del 25 de Agosto lo hizo en esta parte de la ciudad. Dejamos de ser el último orejón del tarro y eso los vecinos lo viven con mucha felicidad. Esperamos muchos años para esto”.
También se reunió una multitud junto al flamante playón del club Vélez Sársfield, y la fiesta siguió por José Martí y Avenida Colón, donde decenas de vecinos en moto y a pie, se sumaron a la caravana.
El gran final tuvo lugar en el histórico barrio de La Tablada, frente a la sede del club Estudiantes, donde los vecinos expresaron su voluntad de acompañar a los candidatos del FPV.