Según él, el municipio le adeuda el último mes trabajado, más proporcional de aguinaldo y vacaciones, lo que desde la Tesorería se le niega terminantemente, por disposición e instrucciones expresas de Páez.
“Yo no sé qué le pasa a este chico conmigo –dijo Salas- porque parece que considera enemigo al que renuncia a un cargo del gabinete. Y la verdad es que me retiré con una enorme dosis de estrés, adquirida durante mi gestión, ya que el municipio es realmente un desorden total y toda la gente está supeditada a los vaivenes del humor del intendente”.
“Ya he reclamado varias veces que se me pague lo adeudado, recibiendo siempre una irracional negativa, lo que me motiva a enviarle una carta documento. Y si aún así no me paga, bueno…que la plata le sirva pa’ remedios…”, terminó diciendo el ex funcionario que en la actualidad fue reincorporado por orden judicial, a la empresa EC SAPEM en donde presta servicios.