Guzmán está solo y espera

No fue un buen intendente, pero aun así mide bien y pensando en el 2015 mira desde lejos la disputa entre los que quieren democratizar la UCR y los que se aferraron siempre al “consenso”.
martes, 21 de enero de 2014 12:01
martes, 21 de enero de 2014 12:01
Hay que buscar mucho en la historia local para encontrar otro intendente como él;  aun así, por su estampa, por su conjetural seriedad, Ricardo Guzmán mide bien en la opinión pública local. Por eso, pensando en el 2015, prefiere mantenerse al margen de la vida interna partidaria, donde se debate la democratización o no. Como sea que se resuelva la cuestión, él sabe que su nombre figurará en una boleta electoral.

El castillismo y el brizuelismo, aunque también los sectores minoritarios, que son los que buscan que de una vez por todas la UCR se democratice, se exasperan con esta curiosa figura del radicalismo local, que solo se preocupa por su imagen, sin importarle mucho lo que pasa en la UCR, y que para colmo su imagen se fortalece cuando se muestra prescindente de la vida partidaria.
Las pruebas están a la vista: mientras Castillo y Brizuela acomodaban a sus parientes en las candidaturas expectantes y se ganaban el repudio de toda la dirigencia radical, su nombre seguía figurando entre los de mejor imagen de la devaluada dirigencia radical; lo mismo que muchos lo consideran porque piensan que se mantuvo lejos de las disputas encarnizadas dentro del radicalismo que anhela una democratización genuina. El, desde lejos, sigue creciendo mostrando su perfil más insípido, el menos comprometido.
Guzmán está solo y espera; esta solo porque no está con ningún sector, ni con los que ansían la democratización partidaria, ni con los buscan anularla; espera un tiempo propicio para sus esperanzas secretas, que no se frustren por limites reales.

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