La Casona de Agenor Guerra

23 de Enero de 1895 se conforma la primera Comisión Municipal, compuesta por tres miembros reconocidos de la comunidad, siendo uno de ellos Don Samuel Lafone Quevedo. (De allí el nombre de "Sillón de Lafone Quevedo").
viernes, 24 de enero de 2014 07:53
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Las primeras reuniones  eran casi informales y se realizaban en distintas casas, como la de Cisneros, Manuelita González, Agenor Guerra o Juan Jorba, eligiendo casi siempre, la casona de Guerra, justamente por ubicarse frente a la plaza, sobre la calle Belgrano, pegada a la casona de Charles Tómkinson, cuñado de Lafone Quevedo. La misma que después sirviera de sede de la sucursal de Banco de la Nación que se instalaba en Andalgalá.  La misma que recibiera a Mons. Piedrabuena, primer obispo de Catamarca que venía a conocer a las Vicentinas.
 
La misma que hace unos días se derrumbara como consecuencias de la irracionalidad, sembrando mucha desolación entre sus moradores, descendientes ilustres de aquella generación. Patrimonio histórico que a nadie le interesa recuperar y que hoy es mudo testigo del desinterés local. Igual que la iglesia, que la vieja escuela Normal y tantos más.

Los temas primeros que se trataban, eran los referentes a la distribución del agua de riego para los finqueros. El agua potable era otra cuestión más de fondo. De aquella primera Comisión surgió, por exigencias del contexto, la administración de esta pujante ciudad de Andalgalá y San Francisco de Asís.

Muchos años han pasado desde aquel tiempo y varias las Comisiones que se sucedieron para organizar, asistir, controlar y ayudar a la población, en el marco de su institucionalización.
 
Recién un 11 de julio de 1958 se crea la Municipalidad de Andalgalá, la que timonea hasta el día de hoy, nuestra vida política y social.
 
Vapuleada por opinólogos de turno; maltratada por pseudo políticos; manoseada por funcionarios corruptos; atacada por ignorantes y resentidos, la Municipalidad de Andalgalá, es y será defendida siempre por quienes la consideramos como nuestro segundo hogar, como el generador de nuestro sustento y el de nuestras familias.
 
Porque no todo es malo en ella, porque , mal que le pese a muchos, es el único lugar, al cual acuden todos en busca de soluciones a sus necesidades, porque es el motor de esta comunidad y su presencia y su tarea son imprescindibles para la vida de una sociedad organizada, desarrollada, y con proyección de futuro.
   En el Día de la Municipalidad, saludamos a todos los andalgalenses de buena voluntad.

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