Las actividades se desarrollaron en el Parque de los Niños,
de esta Capital y en
Además de distribuir folletines y documentación referencial,
los propulsores de la iniciativa explicaban los motivos que los llevaron a
emprender este accionar y, a través del diálogo y conversación amena que
entablaban con niños, jóvenes, padres y familias presentes, transmitían el
mensaje y contenidos tendientes a promover la reflexión y toma de conciencia en
temáticas de preocupante actualidad como la ingesta de estupefacientes en sus
distintas variantes, el alcoholismo y la importancia y necesidad de adoptar los
mecanismos y medidas preventivas para evitar el saldo de tragedias y muertes
que dejan los accidentes de tránsito.
"Esta idea surgió porque como jóvenes sentimos que debemos
involucrarnos, participar y ser solidarios, haciendo los aportes con las
herramientas y recursos a nuestro alcance en causas nobles, de candente
actualidad y de gran impacto social, particularmente en cuestiones que hoy
afectan principalmente a los jóvenes, pero que directa o indirectamente incide
en el grupo familiar”, comentaba uno de los chicos del RRaP mientras no dejaba
de repartir folletines y hablarle a sus congéneres.
Otro, que se lo veía muy activo convocando a la gente a
acercarse, decía que "vinimos con muchas dudas porque el desafío era la
posibilidad de enfrentarnos a la indiferencia, pero estamos muy contentos
porque tuvimos una muy buena recepción de todos, chicos, grandes, jóvenes y
familias enteras que nos escucharon con respeto y nos felicitaron por preocuparnos
y hacer este tipo de campañas”.
Una de las chicas que formaba parte del grupo, contó que "la
sensación que sentimos es que estamos haciendo algo positivo, y lo que más nos
moviliza es que la gente misma nos plantea sus inquietudes, comprenden, se
interesan, aceptan el convite a dialogar e intercambiar opiniones sobre asuntos
de interés público, como el flagelo de la droga, el alcohol y los accidentes de
tránsito, pero además reconocen que hace falta este tipo de campaña, nos
felicitaban y daban fuerzas para que sigamos adelante”.
"La experiencia fue sensacional, porque mientras de los
mayores conseguimos una respuesta favorable, que preguntaban y exponían su
preocupación, algunos de ellos conviviendo y enfrentando incluso problemas de
esta naturaleza, con los adolescentes aplicamos el mensaje entre joven y joven,
con el lenguaje que nos entendemos y permita llegar a ellos; lo más alentador
es que en todo momento se nos recibió con respeto y seriedad”, describe otra de
las señoritas mientras no descuidaba su recorrido.
A su lado uno de los chicos no dejó de admitir que "siempre
habrá el evasivo o poco afecto a los límites, pero por suerte, en estas
situaciones puntuales, encontrábamos la palabra justa, la forma de reflexionar
juntos y hacerles entender que, por ejemplo, en casos como el consumo de
alcohol y el manejo de vehículos, el peligro está en los excesos, coincidiendo
en la cuota de cordura, prudencia y responsabilidad con la que debemos actuar
para la preservación de la vida”.
Alentados por la evaluación favorable y resultados positivos que cosecharon, contagiados por el
entusiasmo de sentirse protagonistas en causas que en los tiempos actuales
demandan el esfuerzo de todos, remarcaron que el programa de trabajo prevé
continuar con estas campañas en aquellos lugares de mayor afluencia de público.