Por suerte, el gobierno kirchnerista de Lucia Corpacci
acertó con la convocatoria a una reforma de la constitución provincial,
instando prácticamente a que la sociedad se organice, presione y vigile a sus
dirigentes políticos. La idea parece ser clara, es una exhortación a que
nuestros dirigentes políticos "hagan” política en serio, y no eso que hacen
habitualmente que solo beneficia a muy pocos.
Es lo que pasa y puede verse con total claridad en el
radicalismo catamarqueño, donde la política esta secuestrada por dos
dirigentes, que deciden toda la vida interna partidaria; por eso es que cada
tanto surgen voces de dirigentes que hablan de rescatarla por la vía
democrática, las internas partidarias que espantan a los Castillo, los Brizuela
del Moral y a sus sargentos partidarios.
Esa propuesta del oficialismo provincial, obviamente no
gusta a dirigentes que prefieren las mesas chicas o los consensos chiquitos y
no los amplios. En ese lote hay que anotar al eterno Oscar Castillo, que parece
obsesionado con la idea de implantar en la provincia un régimen antidemocrático
como el que impuso en
Para manifestarse en ese sentido aprovecho el escenario y la
prensa que brindo la vice gobernación, que ingenuamente lo invito para que
elogiara los foros que organizo, y termino criticando al gobierno provincial y
a todos los enrolados con la idea de renovar la política ampliando los canales
de participación de los ciudadanos.
Así debe entenderse la soberbia de Castillo hablando
despectivamente del Club Villa Cubas, pero también UNCa, el Colegio de Abogados
o
Pero ese día, en el escenario que le propicio la vicegobernación,
Castillo también aprovechó para criticar a su socio, Eduardo Brizuela del
Moral. Fue cuando le consultaron por su ausencia y de la de sus seguidores en
el encuentro. Castillo, burlándose, dijo que Brizuela no había sido convocado
por un problema de "teléfonos”, cuando en realidad nunca hubo interés de
convocarlo; y sobre los legisladores brizuelistas, Castillo opino que no
concurrieron con él, porque sino Brizuela después tendría que ir solo. "Pobre”
le faltó decir.