Continúa la cuestión de límites

Andalgalá © Los concejales de Andalgalá se encuentran abocados a la resolución de la cuestión de límites territoriales planteada con el departamento Belén.
miércoles, 8 de octubre de 2014 08:04
miércoles, 8 de octubre de 2014 08:04

En ese sentido, el concejal Carlos Sánchez (FCyS) aseguró que está ocupado "junto a José Luis Olaz (FCyS), y seguramente con la adhesión de los demás concejales, para seguir defendiendo el tema límites de Andalgalá”.

"Nos quieren quitar aproximadamente unos 95 mil Km. de territorio, por lo que ingresaremos en la próxima sesión del Concejo Deliberante, en el  de la fecha, un Pedido de Informes al Juez Electoral y de Minas, Dr.  Guillermo Cerda, para que nos brinde sus argumentos de por qué adelantó opinión en medios de prensa, de ubicar a territorio andalgalense, la zona de bajo el Durazno, en otro departamento que no es el nuestro, intentando perjudicar con ésta acción, en la pérdida de soberanía que nos pertenece, cuestión que vamos a defender hasta las últimas consecuencias”, apuntó el edil.

Sería bueno y saludable para los pueblos, que este juez de inocultable filiación brizuelista, aplique el rigor del derecho, considere la historia y la tradición, u sobre todo, que tenga mucho sentido común y de realidad, a la hora de dictaminar.

En realidad, hay varios focos de movilización y de inquietud comunitaria generados por este tema, ya que además de la soberanía territorial, el departamento Andalgalá se verá seriamente afectado en sus intereses económicos, luego de la explotación del yacimiento Bajo El Durazno, al que toda la población considera de jurisdicción local.

Esta es la cuestión más puntual, por las exigencias de las circunstancias, pero se tiene conocimiento de que hay otro conflicto limítrofe en ciernes, pero con el Departamento Pomán, el que en algún momento deberá resolverse.

Con el tema Belén, ya el intendente de Andalgalá se expidió asegurando que se trata de una cuestión y decisión política, de lo que no se tiene certezas, pero sea como sea, esperemos que la sangre no llegue al río y las cosas se resuelvan de manera civilizada, democrática y ecuánime.