La discusión planteada surge como consecuencia de la
presentación de un grupo reducido de empleados por la presunta
"irregularidad" del pago de una cuota de esa índole y la intención
del sindicalista Walter Arévalo de presentar una nota ante los ediles del
Concejo Deliberante capitalino para que no se discuta el pago mensual del abono
mínimo que forma parte del convenio acuerdo firmado por las autoridades
municipales y el sindicato.
Durante la reunión, el intendente ratificó la decisión de
mantener los términos de la negociación que concluyó con el aumento salarial de
2.000 pesos para los empleados, en todas sus partes, incluyendo los descuentos
que se realizarán de acuerdo a lo pactado. En forma previa, y consultado por
medios de comunicación, Arévalo había asegurado que el dinero de la primera
cuota -que ya se encuentra entre los descuentos presupuestados- iba a ser
reintegrado a los trabajadores.
Esta aseveración fue negada por el intendente Jalil quien
aseguró que el marco legal previo y la jurisprudencia sobre la temática
"acompaña y sostiene" el acuerdo firmado, y que, de no haber una
resolución judicial en contra que señale las supuestas irregularidades de lo
acordado, el convenio se observará punto por punto.
La cuota solidaria establecida como conclusión de la
negociación salarial entre las dos partes -una suma fija de 50 pesos para todos
los trabajadores- es descontada por el municipio tanto a afiliados como no
afiliados para subvencionar las finanzas del sindicato en forma solidaria.