Brizuela ya no es lo que era

Como de la mesa ratona de consenso radical surgirá la candidatura de Eduardo Brizuela del Moral, se ha instalado un miedo en la oposición por este beato devenido en una “Casandra” cualquiera. Es que sus exposiciones mediáticas ya no suman, restan.
martes, 16 de diciembre de 2014 07:54
martes, 16 de diciembre de 2014 07:54

Contrariamente a lo que se pueda suponer, las catástrofes políticas parecen animar a los que mandan en el radicalismo de familias, a redoblar su devoción por un partido cerrado, pequeño, que sobra en una mesa de consenso.

Esa fe ciega de los Castillo, los Brizuela y su corte de obsecuentes, en prácticas antidemocráticas, que no dieron ningún resultado positivo al radicalismo en particular, ni menos a la sociedad en su conjunto, les permite a los integrantes de estas familias dormir como angelitos y hasta tener dulces sueños de cara a lo que se viene.

Y también pesadillas, porque como son los candidatos "naturales” a los principales cargos, los que surgen siempre del consenso de dos o tres, deben hacerse cargo también, por ejemplo, del 2015.

Se sabe que de la mesa ratona de consenso, surgirá la candidatura a gobernador de Eduardo Brizuela del Moral, una especie de beato que desde que dejó el poder paso a convertirse en una "Casandra” cualquiera. Es que sus apariciones mediáticas, lejos de sumar, restan.

Después de que aquella célebre sentencia de que tendríamos Frente Cívico por "20 años más” obtuviera un cierto perdón social en octubre del 2013, igual la estrella de Brizuela ya no brilla como antes.

Su irresponsabilidad de nombrar de a miles los empleados públicos para que perjudicaran financieramente la gestión del gobierno que lo sucedió; su clara responsabilidad política por la construcción de los puentes de El Rodeo, responsables para muchos de las muertes ocurridas en el ultimo alud; su flagrante hipocresía de apoyar las PASO, pero no votarlas en la Legislatura.

Su antológica hipótesis de que los toros del plan ganadero que implemento el Gobierno corpaccista, se murieron porque eran vírgenes, cuyos corazones sucumbieron cuando vieron las vacas catamarqueñas; o la ultima, el cuestionamiento fallido a una supuesta inasistencia a un encuentro nacional de Seguridad, están haciendo añicos la fama y la suerte del súper ingeniero Brizuela.

En la recta final al marzo tan temido por el radicalismo, comienzan a sonar las doce campanadas, la carroza se convierte en calabaza y la figurita rutilante y repetida, Brizuela del Moral, comienza a ser vista tal cual es, cada vez por más gente, por lo que el caldo se pone espeso en el radicalismo de las familias tradicionales.

Sí hay que reconocerle a Brizuela del Moral, y a su equipo de campaña claro, el terror que está metiendo en la sociedad  catamarqueña aunque se duda que eso le sirva al radicalismo para recuperar el gobierno, más bien todo lo contrario, a más exposiciones públicas del candidato, más crece la intención de voto del oficialismo; porque las encuestas están denunciando eso, o lo que es lo mismo, que los electores catamarqueños están más preocupados por lo que ven que pasa con lo oposición, que por lo que la oposición le cuenta que pasa en la provincia.