Recio como siempre (aunque no tan siempre, según puede
inferirse de alguno de sus propios dichos), el cuestionado último intendente de
la Capital del FCS, Ricardo Guzmán, anticipó que, "siempre y cuando se den
algunas condiciones”, llego a la conclusión de que no debe excluirse más, menos
en el 2015. Reconoció lo que todo el mundo sabe, que la gran falla del
radicalismo es la falta de internas.
En declaraciones a prensa amiga, Guzmán reconoció que
"desde hace varios meses estamos reuniéndonos con intendentes, concejales,
dirigentes y jóvenes que forman parte de la UCR tratando de construir un
espacio para recrear las condiciones que nos hiciera volver a ser vistos por la
sociedad como el eje de un frente de poder". No lo dice, pero ni Oscar
Castillo ni Brizuela del Moral tendría cabida en la nueva entente.
"Coincidimos en que se habían abandonado algunos de los
comportamientos que nos hicieron tener una consideración especial por parte de
la ciudadanía y creemos que es necesario incidir dentro del partido para
recuperar el apoyo de la ciudadanía y así volver a ser alternativa de gobierno
en el 2015", dijo.
Finalmente reconoció con cierto halo de arrepentimiento, que
"la gran falla que hemos tenido es que la ciudadanía tuvo exigua
participación en el proceso de selección de candidatos de los partidos".
Es como reconocer que el "consenso” que a él lo hizo
diputado, ministro, intendente y candidato a vicegobernador no sirvió para
nada.