El diario La Nación publicó una nota en la cual destaca la
figura del gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, a quien resaltan por su
perfil y lo califican como "la más diferente de las figuras oficiales en
gateras: sin jurar incondicionalidad cristinista, con posturas matizadas y
cierta distancia del armado tradicional de una candidatura”.
Es desde su entorno que lo ven como uno de los posibles
candidatos a postularse en 2015. Su hermano Rodolfo, senador nacional, lo
catalogó como una "opción federalista" frente a las cartas
"centralistas" que representan, según sus palabras, Daniel Scioli,
Mauricio Macri y Sergio Massa.
De 44 años y con derecho a otra reelección en Salta, Urtubey
juega a un proceso de instalación "sutil", con apariciones puntuales
en el escenario nacional. Esa táctica es objetada en sectores del PJ, que le
reprochan no haber arrancado antes a sumar apoyos. Él retruca que en 2007 ganó
con toda la estructura partidaria en contra.
Otra de las cosas que destaca la nota de La Nación es que una
imagen conjunta en la costa, en enero, con su par bonaerense despertó un
ramillete de lecturas que él mismo se encargó de desechar. La más extendida:
dice que no quiere ser el precandidato a vice de Scioli, ni, en rigor, de
nadie.
Lo cierto es que en su entorno, creen que, como primer
escalón, deberá mostrar un contundente triunfo electoral en su territorio. Las
elecciones para renovar la gobernación están previstas para abril, la primarias,
y mayo, la general, según la modificación que se aprobó en noviembre del año
pasado a la ley electoral provincial.
Con ese cronograma, Urtubey podría ponerse a prueba y en
caso de una victoria arrastrar el efecto para posicionarse en el tablero
nacional, una maniobra con riesgo de ser objetada por "testimonial".
Deberá, además, remontar la magra cosecha de los comicios
legislativos pasados, cuando el Partido Obrero dio un hachazo en la capital
provincial.
En su mapa de relaciones, rescata la sintonía con los
mandatarios del Norte; el sanjuanino José Luis Gioja suele dedicarle tantos
elogios como a Scioli, y, en la Casa Rosada, enlazó buen trato con el ministro
del Interior y Transporte, Florencio Randazzo. En el Congreso, ofician como
comunicantes su hermano Rodolfo, en la Cámara alta, y Pablo Kosiner, en
Diputados. Descartan que su vínculo con Massa termine en alguna alianza
política.